Amancay Wessel y Antonio Carrillo, de “La bicicleta”, de 13C.

Por Natalia Bobadilla

Fotos Víctor Rojas

 

La nueva temporada del programa cultural se estrena este mes en el canal del cable. Serán 8 capítulos donde mostrarán manifestaciones artísticas de sectores periféricos de Santiago, a los que siempre llegan en dos ruedas.

 

Este mes se estrena la cuarta temporada de “La bicicleta”, en 13C, un programa donde pedaleando se llega a distintos lugares de Chile para conocer artistas e iniciativas que no tienen cabida en el circuito tradicional.

Antonio Carrillo, director del espacio, y  Amancay Wessel, conductora pedalera, son ciclistas de corazón. Hace rato que se bajaron del transporte público y ambos comparten, coincidentemente, una infancia marcada por las dos ruedas.

“Me acuerdo que tenía 8 años y estábamos en Rapel con mi familia para una Navidad. Había unos paquetes gigantes para mí y mi hermana. Recuerdo que fue espectacular la sensación cuando abrí y vi una Bianchi roja, grande, de aro 24”, rememora Antonio. Amancay, a la misma edad, vivió algo similar. “Crecí en Puerto Varas. Recuerdo que pedí una bici. Cuando me llegó, como el clima no era muy bueno, no podía andar mucho. Por eso, las veces en que salía a andar, experimentaba una sensación de libertad increíble”, añade.

10 años más tarde y ya convertidos en estudiantes, se conocieron cursando la carrera de periodismo en la Universidad de Chile. Fue ahí que surgió el origen de la “La bicicleta”, en ese entonces, como un trabajo para el ramo de televisión.

_MG_0727-web“La idea era generar un programa de difusión de artes, espacios de gestión cultural, artistas en el anonimato e iniciativas artísticas educativas, fuera del circuito oficial de las artes y que no tuvieran espacio en los medios”, detalla el realizador, quien escogió el nombre del programa inspirado en la recordada revista “La bicicleta”, publicación creada a fines de los años 70 por Eduardo Yentzen.

Años más tarde, retomaron esa misma idea y armaron un piloto que fue bien recibido en el canal nacional del cable. Así, en 2014 debutaron en pantalla, a punta de pura autogestión. Por el éxito que tuvieron, se sumaron auspiciadores que permitieron la realización de una segunda temporada. Posteriormente, se adjudicaron un Fondart nacional, para la tercera entrega, y recientemente uno regional, con el que pudieron concretar los 8 nuevos episodios, donde recorren sectores periféricos de Santiago.

-¿Cuál es la relación entre la bicicleta y los contenidos del programa?

-Amancay: El ciclista y los artistas que mostramos en el programa actúan desde la resistencia porque no tienen su espacio propio. Por eso buscan generar experiencias.

-Antonio: Desde la universidad que nos preguntaban eso. Nos decían oye, ¿por qué se llama La bicicleta si no hablas de los problemas con las ciclovías o las políticas públicas? La bicicleta es un concepto totalmente ligado a lo que hacemos en el programa, con la difusión de todo lo que no tiene espacio en un escenario cultural dominado. Andar en bici es, de alguna forma, resistir al espacio urbano, a la arquitectura, a los autos, al caos que hay. Todo eso está ligado a un nivel semántico con el arte, no es algo literal, ya que se trata de un formato audiovisual._MG_0621-web

-Antonio, ¿cómo reaccionan las personas cuando ven que la conductora llega pedaleando?

-A la gente le hace mucho sentido que Amancay ande en bici. Pedalear genera un vínculo con una  ciudad que no está diseñada para nosotros, los ciclistas. Te apropias andando y pasas a ser parte de los lugares. La bicicleta y el arte en sí son un reclamo por un espacio que no tienen y que necesitan.

-¿Ha cambiado tu relación con la bici, Amancay?

-Desde que comenzamos con el programa que solo me muevo en bici. Me ha mostrado una forma de experimentar la ciudad de otra manera. Andar en Santiago es súper rudo, hay que estar alerta. Es una ciudad que no está en sintonía con los ciclistas ni con los peatones. A pesar de eso, no suelo andar por ciclovías porque me gusta andar por las calles, le he perdido el miedo y es el lugar donde debe ir la bicicleta.