Desde el comercio hasta la vida familiar: El potente impacto del creciente uso de las cargo bikes

La evidencia internacional demuestra que es un transporte eficiente, rápido y que mejora el traslado de productos en ciudades cada vez más colapsadas. “Moverse en una ciudad compleja como Santiago en el centro, siempre será más rápido en bicicleta, además es más barato, tienes mayor conectividad y capacidad de carga”, plantea Luis Contreras, creador de Yobke Cargobikes.

 

Por Natalia Bobadilla

Las bondades de la bicicleta como un medio de transporte eficiente y sustentable ya casi no son discutibles. Además de los ya sabidos beneficios para la salud, su bajo impacto ambiental,  y reducción de los tiempos viajes en centros poblados, entre otros, existen numerosos estudios que hablan de beneficios económicos sociales. Según la Federación de Ciclistas Europeos alcanza un ahorro de unos 513.000 millones de euros. Y si a esto le sumamos que puede servir para transportar carga, los aspectos positivos se multiplican.

Las bicicletas de carga se han convertido en una modalidad de transporte digna de análisis por el impacto que puede tener, ya que su uso no solo se reduce a lo recreativo, sino también a lo comercial, siempre de la mano de la sustentabilidad.

La experiencia internacional lleva ventaja. En Europa se desarrollan campañas como Cyclelogistics, impulsada por la European Cycle Logistics Federation (ECLF). Su objetivo es promover el uso de las bicicletas de carga en las ciudades.

Así año a año se realizan simposios sobre el tema, como el que tuvo lugar en abril pasado.  El impacto que tiene esta instancia se refleja en que, entre los logros y novedades de este año, hubo un  anuncio del Senado de Berlín que entregará nuevos subsidios para incentivar el uso de bicicletas de cargas. También que nuevas empresas se sumaron a un proyecto piloto único en Alemania, que permitirá que el tráfico sea más compatible con la ciudad, que consiste en la construcción de un tipo especial de centro de transbordo de carga: los camiones transportan allí y las bicicletas la llevan al destinatario.

Hay datos que la realidad europea entrega que son muy ilustrativos del impacto de este tipo de vehículos: el 52% de todos los viajes privados motorizados y comerciales relacionados con el transporte de mercancías ya podrían realizarse en bicicleta.

Acá en Chile, todo va más lento. Pero, al menos, el uso de las cargo bikes se ha comenzado a incrementar y cada vez se consolida más como una alternativa de medio de transporte tanto para uso doméstico (varios llevan a sus hijos e incluso mascotas), como también para carga y hasta iniciativas sociales como la Biciforestación.

José Fuentes Cárdenas

José Fuentes Cárdenas

José Fuentes Cárdenas fue el primer fabricante en Chile de cargo bikes, con su emprendimiento MonsterBikes (www.facebook.com/monsterbikes.ciclismo). Comenzó modificando una bicicleta y en 2013 armó su primera cargo frontal y desde entonces comenta que este modelo se ha masificado. “Ha evolucionado considerablemente el uso de las cargo bikes. Hay más posibilidades de tener una cargo. Hace cinco años solo existían las Bullit y eran muy caras. Luego empecé yo y otros artesanos, que las ofrecemos a precios mucho más razonables”, explica sobre las razones.

“Tengo clientes a los que una cargo les ha cambiado la vida para llevar a sus hijos, ir al supermercado o bajarse definitivamente del auto. También microempresas que parten con fondos que se ganan y compran una cargo para su emprendimiento. Hay del rubro textil, panadería, mensajería, libros, cafetería, etc. Tiene de todas las áreas que te imagines. Incluso también se está enfocando en la publicidad, porque son vehículos muy llamativos”, acota.

Pensando en el futuro, cree que es clave difundir las bondades de este tipo de bicicletas: “Falta dar a conocer el uso de las cargo bikes en Chile. La gente no las entiende, encuentra muy alto el precio, pero cuando se dan cuenta de los beneficios, lo pagan y hasta te agradecen”.

Luis Contreras, creador de YoBke Cargobikes (En Facebook YoBke Bicicletas de Carga y en Instagram @yobke), también ha visto cómo el interés por este tipo de bicis ha ido creciendo. Él, en su taller en Chiguayante, se inspira en las clásicas Bullit para armar bicicletas de carga para pequeños emprendedores. Reciclo la parte trasera de bicicletas que encuentra en lugares como chatarrerías, las acondiciona para frenos de disco. La parte delantera son perfiles de 1,5 milímetros de espesor para mantener un peso liviano de la bicicleta. Todo lo hace en poco más de una semana.

“Las cargo bikes que vienen del extranjero siguen siendo muy caras. Y acá no está la tecnología para armarlas. Por ejemplo, las piolas de las cargo son más largas para frenos delanteros y los sistemas de motores eléctricos no se hacen acá, entonces traerlos encarece mucho el costo. Por eso nosotros hacemos bicicletas a pedal solamente”, explica.

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Sobre el mayor interés por este modelo de carga, tiene sus teorías. “Mira, nosotros empezamos haciendo una o dos al mes y ahora hacemos más de 8, pero solo porque no tenemos más capacidad. Estamos agendados con pedidos casi hasta diciembre. Eso demuestra que el uso de las cargo y también un mayor conocimiento sobre su uso ha crecido exponencialmente”, detalla. “Moverse en una ciudad compleja como Santiago en el centro, siempre será más rápido en bicicleta, además es más barato, tienes mayor conectividad y capacidad de carga. O sea, puedes andar moviendo 70, 80 kilos o hasta 100 kilos sin problemas”, acota. Así sus modelos andan dando vuelta desde Arica  a Villarrica.

Davor Miric, creador de Bicidecarga (bicidecarga@gmail.com), vio en su experiencia personal una opción de negocio. “Necesita una bicicleta que me permitiera ir viendo a los niños mientras los llevaba, entonces empecé a buscar. Las que encontré eran muy caras. Pero un amigo me sugirió que buscara en China y ahí fue que encontré unas que fabricaban allá para el mercado holandés. Compré una bici para mí como una muestra”, cuenta del inicio de su emprendimiento, donde ofrece un único modelo chino de cargo bike.

“Los compradores lo usan principalmente para llevar niños. Son personas que, aunque yo las vendo baratas ($700.000), tienen dinero para invertir en este medio de transporte y también  son más activos en la labor de no contaminar”, cuenta.

Este uso más familiar también se extiende para labores cotidianas. “Es un vehículo muy útil, por ejemplo, para actividades como ir al supermercado, no tienes que preocuparte por estacionamiento o esas cosas. Entre sus ventajas está que son silenciosas, seguras porque son estables y frente a un automovilista, impone más respeto por su tamaño, a diferencia de una bici tradicional”, cierra.

Hay que aunar esfuerzos

Julio Villalobos, director del Centro del Transporte y Logística de la Universidad Andrés Bello, cuenta que falta aún en esta materia. Donde dice que hay enfocar los esfuerzos es en el transporte de carga. “El servicio de distribución de carga en bicicleta es un modo de llegar con entregas en ciertas zonas muy densamente pobladas, como centros históricos o zonas de comercio intensivo, y que tiene los beneficios de la agilidad, de más cantidad de entregas, sumado a la no contaminación y menor congestión”, plantea, indicando que cada vez las empresas están tomando más conciencia de estas características, incidiendo en su mayor penetración.

 “Es un transporte que la evidencia internacional demuestra que está penetrando fuertemente. Se están expandiendo a las operaciones tradicionales de transporte de carga en empresas como Correos de Chile, con una mayor penetración de bicicletas eléctricas. Esto viene de la mano de modelos de negocios alternativos, como la atención de deliverys y entregas de productos para consumo inmediato en centros densamente poblados”, suma.

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-¿Cómo se podría evaluar el impacto que podría tener la creciente masificación de estos vehículos?

-Es  positiva la incorporación de este tipo de transporte. Es de los eslabones de última milla más limpio que hay, con menores impactos ambientales y viales. Habría que evaluar eso sí la accidentabilidad, ya que en Chile no contamos con datos al respecto.

-En otros países, incluso hay políticas que impulsan el uso de bicicletas de carga. ¿Cómo se vislumbra este tema en Chile en los próximos años?

-Lo que se debe hacer es comenzar a generar evidencia: empezar a monitorear la cantidad de entregas, los kilómetros recorridos, las velocidades de circulación que están teniendo estos transportes, etc. comparando estos datos con los de vehículos tradicionales de reparto o de carga. En la medida que esto se masifique un poco más y se pueda generar evidencia, ciertamente esto será un argumento adicional para que las inversiones en infraestructura contemplen  una mayor cantidad y calidad de ciclovías existentes. Cuando se entienda que estas últimas no son solo para mover personas, sino además son una oportunidad para la distribución de productos con menos impacto, ciertamente la inversión en infraestructura se verá reforzada. Solo queda aunar esfuerzos.

 

 

 

 

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