Emporio mar y sol: natural sobre ruedas

Proyecto gastronómico familiar elabora alimentos saludables con entrega en una cargo bike. 

Por Myriam Salazar

Se conocieron trabajando en una cocina. Sonia Oliden es de Calama y llegó  a Santiago a estudiar turismo, “dentro de eso me puse a trabajar el Hotel Ritz Carlton, donde ya trabajaba Mario. Ahí nos conocimos, yo era garzona y él maestro de cocina en banquetes. Me engatusó con la comida, como siempre. Enganchamos y empezamos a salir hasta que nos fuimos a vivir juntos, pololeamos un mes y vivimos hace 14 años juntos”.

Sonia tuvo siempre una vida saludable ligada al deporte, practicaba atletismo. Lo que la llevó más tarde a estudiar kinesiología, “como kinesióloga trabajé en el servicio público,  era súper demandante. Me levantaba a las 5:00 de la mañana y llegaba a casa  las 9:00 de la noche, sin poder vernos en todo el día. Se estaba perdiendo la vida de familia, así que decidí dejar ese trabajo y justo Mario empezó a sufrir las consecuencias del estrés de su trabajo como chef de alta cocina, se dio la oportunidad y emprendimos, de no sé cómo, de la nada lo hicimos”.

_MG_5917-web¿Fue difícil el cambio y decidir qué hacer?

-Sonia: ¡Cocinar todo el rato!  Pensé en independizarme como kinesióloga pero ya hay muchos en la misma, así que dijimos cocinemos mejor, más rico y entretenido.

Mario creció muy cerca de la Quinta Normal y siempre le ha gustado el sector. Gran parte de su vida juntos la han hecho en el centro de Santiago, les encanta la vida multicultural que tiene el barrio Yungay y Mapocho, donde tienen su departamento y la cocina donde se preparan sus productos.

Ciclista desde siempre

“He sido ciclista toda mi vida, desde que tengo conciencia que ando en bicicleta en dos o en cuatro ruerdas, haciéndome autitos y esas cosas. Uno de mis mejores amigos es Óscar Urrutia “Doctor Bike”. Óscar es un amigo de la vida, nos conocemos desde los 6 años aproximadamente. Siempre jugábamos juntos porque había pocos niños en el sector de Matucana, vivíamos en un sector entre iglesias, militares e internados, entonces nuestro patio trasero era la Quinta Normal. Las mamás nos echaban de las casas  y nos íbamos a jugar allá. Con Óscar vivíamos uno al frente del otro, siempre jugamos a algo relacionado a la bicicleta. Perdimos contacto cuando me fui a vivir al norte, el mundo de las bicicletas nos volvió a juntar. Hace un par de años atrás nos volvimos a encontrar, supe del proyecto en el que andaba Té Bicité. Al igual que nosotros, él también tuvo un quiebre en su vida y al final se dedicó 100% a las bicicletas. Fue algo en base muy parecido a lo de nosotros, yo tenía un buen trabajo, siempre he trabajado como maestro chef o administrando restoranes, me gusta pero siempre me había dedicado al área administrativa, hasta que como familia decidimos por un tema de salud cambiar nuestra alimentación y forma de vida”.

_MG_6017-web¿Qué les hizo cambiar su estilo de vida?

-Mario: Fue por un tema de salud que empezamos a cambiar. Pasó que vivíamos bajo un estado de estrés, al punto que nos enfermamos juntos. Trabajaba de lunes a lunes, no compartía con mi familia. Trabajaba en Las Condes y me iba en bicicleta todos los días, era mi terapia, pero como el trabajo era muy estresante, me enfermé, hasta se me cayó el pelo. A Sonia en ese tiempo le pasó algo muy parecido. Me enfermé de la vesícula y Sonia igual, nos operamos con la diferencia de un mes, llegó todo junto debido al estrés. Al estar encerrado en la ciudad nuestro mundo giraba de otra forma, los tiempos que usábamos en transportarnos eran demasiado grandes. Sonia trabajaba en el Hospital de Melipilla y viajaba a diario desde nuestro departamento en Santiago centro.

A los dos los operaron de vesícula y Mario tuvo que repetir otra intervención. “Tuvimos que hacer un cambio y buscar cómo mejorarnos, llegamos a un punto que nos íbamos a llenar de remedios. Nuestra decisión fue alimentarnos mejor, nutrirnos de cosas buenas, tanto en la alimentación como en nuestro entorno. Como quisimos hacerlo acá no encontramos una alternativa en el barrio para poder alimentarnos bien y comer rico, queríamos tener una tendencia más vegetariana, pero ¿dónde íbamos a comer? en el barrio estamos llenos de polladas, parrilladas, comida china, pero ¿dónde está la comida sana y rica? Pucha si no es envasado del supermercado que es muy caro, hay muy pocos lugares por acá. Ahí nos hizo click”, cuenta Mario.

¿Ahí dejaron sus trabajos?

-Mario: dejé mi pega y me fui a viajar un tiempo. Pesqué mi bicicleta y me fui un tiempo a Perú y Bolivia. Me pegué un buen viaje y me ayudó a desintoxicarme de muchas cosas que tenía.

Qué afortunado…

-Mario: soy afortunado de tener una familia que me quiere y me apoya.

¿Habías hecho algún viaje largo en bicicleta antes?

-No, sólo viajes a la playa y cosas cortas. En el camino casi nunca viajé solo, siempre se me sumó  gente, hice muchos amigos de distintos países, fue una experiencia bonita. Viajar en bicicleta te da otra perspectiva.

¿Cuánto tiempo duró ese viaje?

-Como dos meses. Me di cuenta de que no todo es trabajar en la vida, necesitas otras cosas, nutrirte. Esas son las cosas que queremos transmitir, el tema de movilizarse y comer bien. Somos muy agradecidos de todo lo que pasa, tuvimos un cambio de actitud del 100%. Si tú me dices ahora anda a trabajar de cuello y corbata con el pelo cortito como lo hacía antes no lo haría. Cambié todo, crecí como persona, me saqué todas las trabas, a veces inconscientemente uno tiene mucho prejuicio y discrimina. De la gente que tú menos te esperas recibes ayuda, cobija, comida, por eso nosotros somos de puertas abiertas a los ciclistas viajeros, cobijamos a los que más podemos. Lo decidimos en familia. Tuve tan bonitas experiencias en el camino que no creo que me baje de la bicicleta para subirme a un auto,  para trabajar por lo menos.

De vuelta del viaje Mario y Sonia optaron por armar su propio negocio de comida. Sonia estaba presentando un proyecto para hacerse cargo de una sala de rehabilitación cardiovascular, que era el último diplomado que había hecho. “Ya me lo había propuesto pero me aparecían dudas y vi que no era lo que quería. Mario venía con otra perspectiva, con barba y pelo largo. Se presentó la oportunidad de invertir en algo. Invertimos en la comida saludable, empezamos con el tema de los almuerzos”, recuerda Sonia.

¿Cómo se organizaron?

-Sonia: Mario cocinaba y yo repartía. Preparamos un par de almuerzos y salimos a ver qué pasaba y mucha gente se interesó en que nuestra comida que era sin huevo, sin carne, siempre vegetariano.

-Mario: nosotros cambiamos hace muchos años nuestra alimentación, como pasamos por tanta operación, dijimos esto no puede seguir así, dejamos de tomar remedios, nos educamos de como alimentarnos y eso lo tomamos para ser parte de nuestro trabajo. Nuestra dieta es bien variada, estudio harto, busco la innovación esa es nuestra propuesta, llevamos las comidas tradicionales a un área vegana. Hacemos pastel de choclo, empanadas, la idea de nosotros es hacer que todas las comidas sean más sanas, cambiarlas, se puede hacer. No es necesario caer en productos que sabemos que nos hacen mal para nutrirnos bien.

La producción y reparto de almuerzos iba bien, pero se toparon con el problema de las grandes ciudades, la movilidad. “Repartíamos en auto, pero siempre nos complicaba, porque no podíamos llegar hasta nuestros clientes, del auto nos bajábamos y llevábamos un carro con las colaciones. El auto lo teníamos que dejar a una cuadra de donde estaban nuestros clientes, finalmente el auto era un cacho”, señala Mario.

_MG_5946-web¿Cómo fue el cambio del auto a la bicicleta de carga?

-Mario: fue todo un proceso, buscamos como usar un transporte más práctico y amigable con el medio ambiente. A veces me quedaba pegado en un taco y tenía que llamar a los clientes y decirles que no alcanzaba a llegar, estando a 3 cuadras no podía llegar. Hablamos con Yobke (bicicletas de carga), con Choike (bikepaking) y entre todos armamos una bicicleta especial para el reparto de alimentos.

¿Cómo llegaron las bicicletas de carga?

-Mario: A través de Óscar, le conté mi problema y con Sonia investigamos el tema de las bicicletas. Vimos las bicicletas con motor, las eléctricas pero no era lo que queríamos. La idea era que fuera armónico, bonito, que fuera ciclista. Óscar nos mostró una cargo, me interesaba que Sonia la probara, porque ella es la encargada del reparto de los productos.

¿Alguna vez habías usado una bicicleta como esa?

-Sonia: la vi súper grande, y bueno me subí nomás, la probé y dije esto es. Me di un par de vueltas y listo. Nos contactamos con YoBke y la mandamos a hacer. Junto a Choike desarrollamos un bolso especial, está forrado para conservar los alimentos, llevar documentos y herramientas para la bicicleta, es reflectante e impermeable. Con él no necesitamos nada más, fue exclusivamente desarrollado para nuestra cargo bike.

Así fue como un círculo de emprendedores entorno a la bicicleta se apoyan para hacer un producto estéticamente atractivo y además funcional.

¿Cuáles son los productos actuales?

-Mario: en panadería integral hacemos un formato de pan de molde, que es un pan vegetal 100% y tiene variantes que van desde multisemillas, aceitunas, pan de quínoa, pan centeno a base de naranjas confitadas, amapola nuez. Todos son panes que duran 7 días, usamos sal de mar, azúcar de caña, sin preservantes 100% natural. En lo que es pastelería hacemos pedidos especiales como tortas, pasteles para diabéticos y pastelería vegana. Dentro de esta línea no usamos azúcar, huevos ni leche. La idea es transformar las recetas clásicas de postres y pasteles en veganas.

“No ha sido fácil, es una experiencia de prueba y error, reemplazamos los huevos por linaza o  plátanos por ejemplo. Hay que estudiar todos los días hasta que sale un producto. Nuestro producto favorito es el snickers vegano, es un postre crudivegano, no tiene ningún proceso de cocción en su elaboración, entonces conserva todas las propiedades de la fruta. Está hecho en base de dátiles, frutos secos, mantequilla de maní, aceite de coco y cacao, todos súper alimentos. Es una barra proteica ideal para después del pedaleo, la verdad es que nos ha dado buenos resultados, es la chica bonita que tenemos, ultra saludable, ultra nutritivo y cero azúcar. También elaboramos brownie de cacao, cocadas, galletas de maicena con manjar de dátiles, galletones, queque de zanahoria a base de harina de avena y harina de arroz, pasas, zanahorias y aceite de coco y otros productos, tortas sin azúcar y 100 % veganas. Siempre vamos innovando y también adaptándonos a la disponibilidad de frutas y verduras según la estación, la pastelería va mutando en base a la temporada”, afirma Mario.

Los papeles están claros, Sonia es la encargada del reparto y la administración, Mario pone las manos en la masa. Al cierre de esta edición nos contaron una gran noticia, acaban de encontrar un espacio que les permitirá dejar la cocina de su departamento, donde Mario podrá volcar toda su creatividad gastronómica, lo que les permitirá seguir creciendo y desarrollando nuevos sabores, abasteciendo a nuevos locales con su panadería, pastelería y coctelería vegana con reparto en una bicicleta cargo blanca.