Espacio para todos

 Por Paola Tapia Salas, Ministra de Transportes y Telecomunicaciones

Durante largos años, las políticas públicas a nivel mundial priorizaron el vehículo en su estructura de inversión. Grandes carreteras, avenidas de muchos carriles y, ojalá, su saturación casi extrema, daban cuenta de la buena salud económica de algunas sociedades. Las cosas han cambiado. Y, por suerte, mucho.

Hoy vemos como las iniciativas de movilidad urbana más reconocidas, más premiadas y con mayor valoración entre los especialistas, son aquellas que ponen su énfasis en los medios de transporte público -en especial aquellos que utilizan tecnologías o energías limpias- o derechamente a las que otorgan un rol fundamental a los espacios libres de vehículos y que se enfocan en el peatón o en los usuarios de la bicicleta.

En Chile, estamos en pleno proceso de cambio de paradigma. Cada vez las ciudades requieren de más proyectos públicos que mejoren los desplazamientos, corredores exclusivos para buses,  trenes de cercanía, bicicletas públicas o líneas de metro, por ejemplo. Pero, además, se ha hecho una obligación insertar medidas que incluyan mejoramiento del espacio público y, con ello, las nuevas exigencias ciudadanas para la construcción de ciclovías, la ampliación de calzadas, el desarrollo de bajadas universales y una serie de medidas que buscan fomentar y dar mejores condiciones a alternativas diferentes al vehículo particular.

Precisamente en el Casco Histórico de la capital, el Plan Centro de la Municipalidad de Santiago -financiado por el Directorio de Transporte Público Metropolitano-, es un ejemplo claro: se instalaron vías exclusivas para buses, restando espacio al automóvil para favorecer al peatón y a la bicicleta, aumentando veredas e instalando las primeras ciclovías de ese sector.

Todo este escenario no solo nos plantea una oportunidad, sino que también nos depara nuevos y grandes desafíos que nos obliga a estar a la altura del cambio que ya vivimos. Estamos trabajando con fuerza para responder de la mejor manera a la combinación de modos. Es por eso, precisamente, que uno de nuestros principales ejes legislativos dice relación con esta temática muy relevante para la sociedad que queremos construir, con la integración como un pilar fundamental de la movilidad urbana.

El proyecto de Convivencia de Modos que se encuentra en discusión parlamentaria también tiene otra característica que habla por sí sola de su trascendencia: Demostramos que se pueden construir leyes en conjunto con la ciudadanía.

La iniciativa fue redactada por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, pero con una consulta abierta y participativa con más de 60 organizaciones. Entre quienes aportaron con sus ideas y visiones podemos encontrar a agrupaciones de conciencia vial, de víctimas de accidentes de tránsito, de ciclistas, de motoqueros, y a académicos de una amplia gama de universidades.

El Senado aprobó sin ningún voto en contra – tanto en comisión, como en sala-, el proyecto con el que impulsamos una serie de normativas que implican aspectos relacionados con la circulación de ciclistas, educación vial, estándares de operación y seguridad de ciclovías, entre otros. Una de las propuestas que se destaca es la disminución de la velocidad máxima en zonas urbanas de 60 a 50 kms./hora, la que ha sido ampliamente respaldada por los académicos expertos en transporte y tránsito.

Es decir, logramos una base de apoyo social, técnico y político con el fin de representar todas las miradas de una temática reciente. Cuando hablamos del espacio urbano y, del transporte público, necesitamos tener espacios de calidad para todos y con un respeto profundo por cada uno de los actores. Porque la movilidad del futuro, o más bien del presente, está en buses y trenes, pero sin duda alguna, a partir de los últimos años, también está en la caminata y en la bicicleta. Nuestra tarea es, entonces, dar las mejores condiciones y determinar , en conjunto con la comunidad, las reglas más claras para que cada uno pueda ocupar un lugar. Porque, en definitiva, espacio hay para todos.