FoCo- migrante: buscan, reciclan y contactan a quien necesite una bicicleta

Por Lukas Toledo

Fotos Alejandra Caro

 

Con una marcada visión social, Tomás Silva y Daniel Lanfranco son los actores principales en  Fondo Comunitario de Bicicletas Migrantes (FoCo-migrante). El proyecto nace al ver la desigualdad, al ver retratado el racismo y la falta de oportunidades para los extranjeros. Sumado a lo anterior tanto Tomás como Daniel tienen cercanía con el mundo ciclista, el primero tiene un taller de reparación de bicicletas en el cual conoció a Daniel en los tiempos en los que este estudiaba antropología.

Lanfranco por temas de estudio vivió en Canadá, donde experimentó una forma nueva de entender la bicicleta, comenta: “allá encontré una cooperativa, en la que cada uno llegaba con su bici y en el mismo lugar se te entregaba lo necesario para poder arreglarla. Contaba con estaciones de trabajo que se prestaban gratuitamente, no había que tener conocimiento, si uno llegaba con la disposición te enseñaban y  pagaba lo que podía. Estaba puesta la idea de comunidad”.

De vuelta en Chile, Daniel mantuvo contacto con Tomás, el cual señala: “siempre tuvimos la idea de generar algo, un proyecto que mezclara lo social y la bicicleta. Con el contacto de una funcionaria de extranjería, vimos que todo el tema de los inmigrantes estaba súper tirado, había en que trabajar”.

Así nació el proyecto, buscar bicicletas que ya no se usen o que se quieran regalar, dejarlas andando perfecto y facilitárselas a personas que ven la bicicleta como un medio válido de transporte”. Tomas añade: “Lo bueno de la bicicleta es que te entrega autonomía, y como acá cuando se llega desde afuera, por lo general el trato es pésimo, nosotros tratamos de dar una herramienta súper útil para poder moverse, trabajando con las comunidades inmigrantes pudimos generar el proyecto de ahora con el jardín”

 

foto-1¿En que consiste el proyecto del jardín?

Con el inicio del FoCo tuvimos una aceptación muy grande, al manejarnos por Santiago centro, nos topamos con el Centro Comunitario Carol Urzúa, el cual cuenta con un jardín pre-escolar “Celeste Amanecer”, en el que la mayoría de los niños son hijos de padres extranjeros. Se nos vino a la cabeza formar comunidad con estos niños, ya que son el punto de inicio en la erradicación del racismo imperante en esta sociedad. Con los niños tuvimos clases de introducción a las bicicletas, las partes y los diferentes tipos, después hicimos otras dos sesiones que fueron para enseñarles a usar las bicis y también aprender de respeto vial,  todo lúdico pero mostrando que respetando y haciéndose respetar, la bici es un excelente medio de transporte.

¿Cómo se financian estos proyectos y actividades?

Todo nace de donaciones y autogestión, hacemos comilonas en las que por 5.000 pesos damos un plato de ñoquis y una copa de vino y con esto recaudamos fondos para poder pagar las rueditas y poder seguir dando vida al proyecto. También nos han donado bicicletas para los niños, la mayoría de redes cercanas, vecinos y amigos por lo general.

 

La idea es poder cambiar las adversas realidades, como la de Ágata una niña que todos los días tenía que irse trotando 40 minutos con su madre al lado, desde Cerro Navia hasta el Liceo Cervantes.”se nos llena la cara y el corazón de alegría por entregarle a Ágata su bicicleta”, señala Daniel.

Solidaridad, cariño, respeto y una sed de igualdad es lo que mueve a los integrantes de FoCo-migrante. Iniciativas como esta son las que demuestran que con pocos recursos, pero con la energía e idea indicada, se pueden realizar estos cambios tan necesarios para la vida en comunidad. En el taller con los niños se respira igualdad, hay más niños que cantidad de bicicletas, pero se forman grupos y hay turnos para usarlas.

 

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Termina el proyecto en el jardín, pero comienza otro en el Liceo Cervantes. Un lugar idóneo para el trabajo de Daniel y Tomás, ya que en este establecimiento la cantidad de alumnos inmigrantes es enorme, lo que permite que en esta diversidad cultural se practique la comunidad, que los niños y adolescentes se acepten y nutran de lo que la bicicleta representa. Empoderamiento y  autonomía al movilizarse, factores que solo brinda un vehículo noble como la bicicleta.

 

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