Lost Bicitantes: lo que botó la ola.

Por Equipo Lost Bicitantes

 

Nos hemos reunido luego de una ausencia de dos años, motivados por la camaradería de la bicicleta, el gusto por recorrer la ciudad en grupo, la sensación que entrega, el poder transformarla en un espacio habitado y amigable por un breve lapsus, rescatar lo olvidado, minimizado y sacado de lo establecido como patrimonio. Creemos que el patrimonio reconocido, ya está trabajado o en aras de serlo, y eso es muy bueno, pero ¿qué pasa con la memoria de los recuerdos, las personas, los oficios, la originalidad, el anonimato, la lucha y la resistencia? ¿Dónde queda ese vínculo emotivo con nuestra identidad?

La ciudad y sus diversas facetas están esperando para ser descubiertas, exploradas, vivenciadas y disfrutadas, y ese espacio en medio de nuestra ciudad, entre la memoria, las personas que construyen nuestra identidad y los lugares cuyo valor es invisible en el espacio, ese es nuestro espacio, el que queremos descubrir junto a quienes nos quieran acompañar en nuestra búsqueda constante del otro Santiago; el sucio, espontáneo, desordenado e improvisado, del lado b, c, x, y e incluso z.

En ésta labor que hemos querido abordar, sólo somos un canal de vínculo y comunicación, simples intérpretes en este gran musical que haremos mes a mes. Nuestra querida bicicleta es nuestro espléndido director de orquesta, fiel guía que nos lleva a buenos caminos y a los lugares indicados, a los que, por azar o destino, debemos llegar; y la ciudad nuestra prolija y compleja partitura, brillante y dinámica, mostrándose como un pavo real ante nuestros ojos, ante todos los ojos que la quieran ver. Pero para lograr esta belleza sublime solo queremos que nos acompañen en esta interpretación los realmente interesados, sabiondos de los temas, amantes de la ciudad y los terceros tiempos (¡salud!).

No somos ejemplo ni pretendemos ser referencia ni lucrar con este ejercicio poco académico o doctrinario, simplemente somos nosotros, comunes mortales con intereses diferentes, con otra visión y motor, así como el Santiago que queremos mostrar: honesto, oscuro, sucio, poco correcto, es lo que hay y así, en ese espacio de memoria residual, también hay mucho Santiago y basta identidad, por algo lo queremos y vemos tanta belleza en su plenitud más oscura y olvidada.

Si se quiere perder en ésta ciudad, hay buenas noticias para usted, Lost Bicitantes están vivitos y coleando. Lost Bicitantes es honesto y sin grandes fanfarrias. Lost Bicitantes regala por regalar. Lost Bicitantes no aparenta. Lost Bicitantes es lo que botó la ola. Ni siquiera Lost Bicitantes sabe por qué los han invitado a escribir en tan magna revista, pero al fin y al cabo, Lost Bicitantes ha vuelto.