Mingar el FMB8: una trampa

 

A todas las personas que pusieron una mano ¡Gracias! y a las que no: también

 

Belén Calderón Relpe y Verónica Enríquez Ruiz (Comunicación FMB8)

Fotos: F.Pepe Guimarães/F14 Fotografia/FMB8

 

 

En Quito, las semanas antes de recibir el Foro Mundial de la Bicicleta 8 fueron intensas. La ciudad pasó de tener lluvias fuertes y recurrentes a cielos despejados y soleados que dieron la bienvenida a las personas que, por aire y por tierra,  llegaron de distintas parte del mundo para compartir sus ideas sobre movilidad sostenible. La Revista Pedalea nos invitó a escribir una nota sobre nuestra experiencia al organizar y mingar este espacio.

 

 

Si esta nota se publicaba unas semanas antes hubiese sido una total mentira, o una verdad injusta, porque lo primero que se nos cruzaba por la mente fueron las discusiones, las reuniones interminables y los cambios de decisión infinitos por escuchar a todas las personas dentro de un espacio colectivo. Lo primero que se nos ocurría era decirle a las personas: ¡No se metan en esto, es una trampa!, pero el Foro terminó y con él el estrés de organizar un evento mundial que recibió a más de 2 500 personas.

Y efectivamente, organizar este tipo de espacios es complicado porque a lo largo del camino te encontrarás con decepciones, problemas, falta de compromiso y cientos de personas que en lugar de poner una mano para construir, criticarán tu trabajo sin consideración alguna. Y al final, nada de eso tendrá sentido porque la satisfacción de lo logrado es tan grande que querrás seguir trabajando por lo que crees y creas.

Con el cierre del evento se aplacaron nuestras dudas y surgieron, así como el cielo despejado de Quito después de las tormentas, cientos de reflexiones sobre la construcción colectiva hacia un objetivo común. Sin duda, las casi 30 personas que participamos voluntariamente en este proceso nos llevamos aprendizajes que podrán ser cultivados en busca de espacios seguros para habitar y transitar.

 

Ceremonia de inauguración.

 

Aprendimos, por ejemplo, que manejar un evento a fuerza de voluntades no es fácil, que se requiere compromiso por lograr un objetivo común y confianza en las otras personas y sus capacidades. También que el conceso es un proceso lento y doloroso, pero realmente necesario para crear un camino seguro.

Nuestro FMB8 es un reflejo de la relación de las organizaciones y los colectivos de movilidad locales; de las acciones del gobierno local en busca de ciudades más humanas; de la participación de los ciudadanos, pero sobre todo, del trabajo de 20 meses en una minga colectiva que generó un total de 233 actividades, entre esas: 21 intervenciones en el espacio público y  el I Encuentro Interseccional de Mujeres y Disidencias del Foro Mundial de la Bicicleta.

Este último marca un antes y un después en el desarrollo de los FMBs a nivel mundial, poniendo sobre la mesa otras discusiones entorno a la movilidad sostenible y detonando, principalmente, una visión en la que la bicicleta es la herramienta y no el fin. Que lo que importa somos las personas que vamos sobre ella y nuestra relación con las otras personas y nuestros entornos, y que es esto lo que nos permite construir ciudades más humanas e inclusivas.

 

Participación estudiantil.

 

Creemos que el concepto inicial con el que llegó el FMB8 a Quito, cumplió su cometido: LA MINGA.

 

Mingamos con estudiantes de 20 instituciones educativas, públicas y privadas, que participaron en charlas y talleres durante los días del Foro y que se inspiraban por los proyectos realizados en distintos países del mundo.

Mingamos espacios y construimos tejido social, enfocándonos en el trabajo conjunto con otras organizaciones de la sociedad civil que no trabajan en temas de movilidad sostenible.

Mingamos alianzas con tomadores de decisiones e instituciones públicas, permitiéndonos generar un taller dedicado a alcaldes y funcionarios públicos, con el objetivo de brindar otra perspectiva sobre movilidad sostenible y que al momento de planificar se genere una visión inclusiva y diversa.

Además en esta instancia Rosario-Argentina fue elegida como la sede del Foro Mundial de la Bicicleta 10 para el año 2021.

Entrega oficial de la sede del FMB8 a Katmandú.

 

Todo este proceso dejó a la ciudad algo más que un evento. Dejó la madurez del cicloactivismo local, el fortalecimiento de algunos colectivos y el nacimiento de nuevos liderazgos. Así que, lo que les podemos decir de esta experiencia es: ¡Métanse en esto, es una trampa! Es un trampa para crear ciudades más humanas, más inclusivas y menos contaminadas.

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