El transporte de la Democracia

Viaje al Bike! Bike! un encuentro internacional para proyectos comunitarios de bicicletas, realizado en Los Ángeles, California, Estados Unidos el pasado septiembre.

Por Gracia Bergesi, ciclista e integrante de Argentina en Bici.

 

# Aviso 1: Este escrito puede traer consigo ideas radicalmente positivas. Si detestas el optimismo quizás puedas jugar a esta ficción por un momento, como quien llora con una comedia romántica.

# Aviso 2: El lenguaje utilizado para su construcción procura incluir a todo tipo de identidades. Si no toleras este uso de la palabra te invito a practicar la empatía.

 

Viajar para conocer a otras personas que trabajan por un mundo similar al de mis deseos. Viajar para aprender otras formas políticas. Viajar para habitar otras comunidades. Viajar para traer oxígeno a mi grupo de activismo. Viajar para pedalear otras calles. Viajar para saber cómo está la comunidad ciclista de la otra punta del continente. Viajar para hacer lazos. Viajar por que lo que hacemos acá puede ser replicado allá y con lo de allá podemos sembrar algo lindo acá.

Me reconfortaba en estas justificaciones a medida que mi traslado sumaba grandes gastos de combustible. Subí y bajé de tres aviones en 15 horas, pasé algo de hambre por que la aerolínea olvidó preparar mi menú vegano y comencé a estar más sensible.

Para quienes aún no lo saben; Bike Bike es un encuentro comunitario de integrantes de colectivos que trabajan con la bici como herramienta para crear sociedades más integradas. El espacio tiene una estructura horizontal, registrarse es gratuito y se sostiene en base a donaciones. Cualquiera que desee brindar un taller puede hacerlo describiéndolo en la página https://es.bikebike.org/. Quienes organizan se encargan de proveer todo lo necesario para que eso suceda cuidando los detalles, y quienes estén interesades se aseguran de llegar predispuestes a aprender.

Este año el encuentro se celebró en Los Ángeles pero cambia de manos y de ciudad todos los años procurando sostener tradiciones que ayudan a la diversidad de quienes asistimos. Para que las 7 personas de Argentina (incluyéndome) y algunas mexicanas más pudiéramos viajar, un grupo de seres generosos donó dinero dentro de un programa al que llaman Travel Equity (equidad). Esto asegura, de alguna manera, que la red se ensanche y a mí me creó el compromiso, felizmente asumido, de llevar conmigo el poder multiplicador de ese encuentro.
Pero la diversidad no trasciende solo fronteras políticas, además se la puede palpar en las personalidades y expresiones de cada une de les concurrentes.

Era muy claro, aunque la primavera acabara de llegar a nuestro Hemisferio Sur, yo la sentía ahí, en la libertad con que las personas fluían, en sus cuerpes emancipades de estereotipos, en sus acciones empáticas, en los calurosos abrazos que te daban para presentarse (algo excepcional para ese país) y en el respeto afectuoso con el que se movían por los espacios. Desde la inscripción, cuando se disponían a prestarnos bicis, entendí que estaba en un lugar que se alejaba mucho de la hostilidad con la que vivo a diario en las calles de mi ciudad.
A los 20 minutos parecía estar dentro de una burbuja en la cual todas las personas que la habitaban habían firmado un contrato. Y sí, habitar ese espacio significaba comprometerme a fomentar el crecimiento personal de todes los que me rodearan siendo pacífica, honesta, respetando los nombres, pronombres e identidades expresas y moviéndome hacia la construcción de una comunidad.

Con esa premisa: ¿cómo no ser la mejor versión de vos mismo? Si, quien está al lado tuyo se alegrará con tus alegrías, y en esto, les prometo, no estoy exagerando.

Así transcurrieron los días, sintiéndome una mejor yo y aprendiendo a sacarme las basuritas que me protegían, pero que en ese ambiente no servían de nada.
Las charlas se sucedían con la misma vehemencia con la que lo hacemos acá, las temáticas eran las mismas y las preocupaciones también.

Chris Carlsson abrió un espacio en el que nos preguntamos: “Si la bicicleta es la llave, ¿Qué puertas abre? ¿Hacia dónde van?”. Cuando una persona con más de 25 años de biciactivismo y 40 de ciclista te hace esa pregunta toda tu vida da vueltas.
Y eso me paso, y mientras desesperaba comencé a entender que vamos hacia lo que él llama ¨Common mental space¨ -o espacio mental comunitario-, ¨Mutual Aid¨ -ayuda mutua-, ¨Mutual agreements¨ -acuerdos mutuos-, ¨Shelter¨ -refugio-. Y es que ganar los espacios en las calles y que la bicicleta sea política pública legítima no es suficiente. Los cambios en la humanidad llevan tiempo y lograrlos, una paciencia radical que implica sostener ese compromiso de por vida, bajo la lógica de repensar cómo creamos nuestras vidas.

WhatsApp Image 2018-10-10 at 09.34.22 (2)-web

 

“Chris Carlsson abrió un espacio en el que nos preguntamos: “Si la bicicleta es la llave, ¿Qué puertas abre? ¿Hacia dónde van?”. Cuando una persona con más de 25 años de biciactivismo y 40 de ciclista te hace esa pregunta toda tu vida da vueltas”.

Ya sé, esta es una revista sobre la Bicicleta así que debería contarles como es pedalear en Los Ángeles. Sus pobladores han sabido incorporar a la gigantesca jungla de asfalto lindos lagos, parques, montañas, mar y rocas. La naturaleza convive y construye la identidad de esta cultura urbana más allá del infinito gris. Es omnipresente y sobre todo para la bicicleta, con la cual para sostener la cadencia tenés que meter cambios todo el tiempo.

Respecto a infraestructura ciclista creo que han tenido respuestas muy inteligentes. La ciudad claramente, como parte de un país autocentrista, fue construida para los autos. Pero en los últimos años (en 2010 comienzan el Bicycle Plan) han dibujado en todas las calles un espacio para que les ciclistas se incorporen al tránsito. De vez en cuando podés encontrar espacios segregacionistas (ciclovías) pero lo más común es que la calzada tenga un gran símbolo de bici en su carril derecho y algunas señaléticas que apoyan la moción con afirmaciones como ¨Ciclistas pueden usar todo el carril¨,¨Comparte¨ y ¨Cuida a les ciclistas¨.

Eso resulta en un funcionamiento bien orgánico; cuando une automovilista te ve circulando en medio del carril baja su velocidad y te sobrepasa por el carril aledaño. Además, podés encontrar algunos tesoritos creados exclusivamente para el goce de les amantes de las dos ruedas, como ¨Los Angeles River greenway/ bike path¨ (sendero ciclista/camino verde del río Los Ángeles) que te guía al costado del río conectando a más de 10 comunas al espacio verde más grande de la Ciudad (Griffith Park), es solo para ciclistas y peatones, respiras aire fresco y te transportas doce kilómetros como en una brecha mágica entre la naturaleza y el cemento.

WhatsApp Image 2018-10-10 at 09.34.23-web

Otro regalo que gestó la cultura ciclista de esta ciudad son las míticas pedaleadas de The passage. Llevan 9 años ininterrumpidos de encuentros todos los miércoles por la noche. Su magia reside en la exploración, el recorrido está pensado o consignado con premisas que se pueden relacionar tanto con la literatura como con la geografía o con cualquier ocurrencia; pero solo les creadores saben a dónde vamos, el resto simplemente se deja llevar disfrutando de las sensaciones que te recorren al habitar esos espacios citadinos. La velocidad que adopta la caravana se vuelve constante y se convierte en libertad unida al azar que une siente que le atraviesa.

WhatsApp Image 2018-10-10 at 09.34.23 (2)-web

Ya es hora de volver a casa y despedirme. Comienzo, entonces, a ordenar las ideas enfrentándome a un autoanálisis. Elijo nuevamente y con franqueza, creer en mi sociedad. Lo primero que haré será agradecer a les compañeres de mi comunidad ciclista, porque estos espacios que me permitieron despertar, en mi territorio los crearon elles. Luego, seguiré enérgicamente con las actividades comunitarias, pero incorporando y dialogando desde la perspectiva aprendida. Finalmente, volveré a la bicicleta, a habitar las calles de mi ciudad, a sonreír a les automovilistas, a frenar para proteger al peatón y a replicar todas las veces posible la energía de la no violencia.

 

RSS
Email
Facebook
Twitter
Instagram