Peter Murphy Lewis: del campo gringo a las calles de Santiago en La bicicleta verde

Por Natalia Bobadilla

Fotos Víctor Rojas

 

Este sociólogo estadounidense llegó a Chile en 2003 y cuatro años más tarde comenzó con su empresa de turismo sustentable La bicicleta verde. Su simpatía y amor por nuestro país y las bicicletas, lo llevaron incluso a la televisión, con “Aquí te las traigo Peter”, programa que ya prepara su segunda temporada.

 

Peter Murphy tiene nombre de rockero, pero sus locuras no son arriba de un escenario, sino sobre dos ruedas. Oriundo de Kansas, Estados Unidos, este sociólogo viajó por más de 14 países de Latinoamérica, hasta que llegó a Santiago en 2003, para estudiar un magister en Política Internacional en la Universidad de Chile. Trabajaba como profesor en distintas universidades hasta que en 2007 decidió lanzarse con una empresa de turismo sustentable que da tours en bicicleta llamada La bicicleta verde (https://labicicletaverde.com). Gracias a esto hoy vive de lo que más le apasiona e incluso llegó a la televisión con el programa “Aquí te las traigo Peter”, de TVN, que se encuentra grabando su segunda temporada.

 

Pero para Peter, el pedaleo es algo que está presente desde que tiene memoria. “La primera bicicleta que tuve fue a los 5 años. Me la regalaron para mi cumpleaños. Mis papás me dijeron que tenían un gran regalo para mí. Me llevaron a la casa de unos amigos de ellos en el campo. Llegamos y un chico mayor que yo me entregó su bicicleta. Me habían comprado esa bicicleta usada para mí”, cuenta.

 

 

En ese entonces, su vida transcurría en el campo junto a su familia. “Para ir a la casa de un amigo, tenía que moverme 2 o 3 kilómetros, por eso siempre tenía que andar en bicicleta”, dice. “Mi primer recuerdo de una bicicleta es pedaleando en frente del garaje, en el patio de la casa de mi abuela Janet. En ese tiempo tenía las dos ruedas a los lados y recuerdo que mi abuela me las quitó. Y un día ella corrió detrás de mí, me empujó en la bici y aprendí a andar sin caerme. Esa misma abuela me enseñó a nadar y a tirarme piqueros”, recuerda con nostalgia.

 

Cuando tenía 13 años ingresó a un colegio con internado, donde tuvo que dejar el pedaleo de lado y se dedicó a otros deportes. En la universidad le pasó lo mismo, hasta que entró a trabajar y retomó su pasión. “Me compré una bicicleta de montaña Gary Fisher. Me volví loco con el ciclismo de montaña y de sendero. Desde ahí que no solté más la bicicleta. De hecho esa que tenía en esos tiempos, aún está en la casa de mis papás”, asegura.

 

 

Su vida en Chile

 

Al llegar a Chile, en 2003, lo primero que se puso a pensar era cómo se iba a mover en la ciudad. “A las dos semanas, me compré una bicicleta Trek en San Diego, pero al año me la robaron en un supermercado. Estaba tan enojado que me paré en frente del supermercado varios días seguidos y les decía a todas las personas que iban en bicicleta que ahí las robaban. Los guardias no entendían que le pasaba a este gringo loco, jajajá”, cuenta entre risas sobre su primera anécdota en nuestro país. “Mi segunda bici fue una pistera, pero la pinté rosada porque sabía que así no la iban a robar. Y funcionó”, agrega.

En ese entonces, Peter dice que era visto como un bicho raro al ser uno de los pocos ciclistas que se movía por las calles de Santiago. Por lo mismo, ha sido su principal medio de transportes hasta la actualidad. “Tuve mi primer auto en Santiago en 2008, porque tuve un accidente en moto donde me quebré mi cadera y por harto tiempo no pude andar bicicleta. Lo tengo aún y lo uso con suerte una hora a la semana, sobre todo para llevar a mi hijo”, asegura.

Pero más allá de ser un ciclista urbano, la visión sobre este medio de transporte cambió cuando en 2007 conoció un proyecto que lo inspiró. “Fui a Buenos Aires y tomé un tour con una empresa llamada La bicicleta naranja. Lo encontré fantástico”, recuerda sobre la experiencia que lo hizo ponerse manos a la obra y crear La bicicleta verde.

Así, junto a Joel Martínez, su socio, crearon esta empresa de turismo sustentable que da tours en bicicleta por todo Santiago. Partieron con 10 bicicletas que pintaron de verde y de ahí en adelante, el crecimiento ha sido explosivo. En 2011, comenzar otra empresa llamada Tours 4 Tips, donde ofrecen tours caminando, donde los turistas simplemente pagan una propina, el valor que para ellos tiene la excursión. 

“Hoy estamos en 4 ciudades: Valparaíso, Viña del Mar, Santiago y San Pedro de Atacama. Somos un equipo de más de 50 personas y más de 40 mil personas al año que toman algún tour”, cuenta orgulloso Peter.

“La bicicleta verde ha tenido éxito por varias razones. Primero, por lo sencillo de la idea. Segundo, por la mejora continua enfocándonos en que el cliente esté siempre contento con el servicio e incluso ofreciéndoles devolverles el dinero si no están 100% conformes. Y, tercero, porque el foco es la cultura chilena, donde la bicicleta es el miedo para experimentar la ciudad y conocer la chilenidad”, explica su creador. “Por eso mismo dos veces Paul McCartney nos ha llamado para hacer tours con nosotros. Lo mismo con Steven Tyler, de Aerosmith, y Beyoncé”, cuenta orgulloso sobre sus célebres clientes.

Como la idea es seguir creciendo, en La bicicleta verde se han ido adaptando a la semana. “Lo fuerte siempre han sido los extranjeros, hasta el último año que muchos chilenos se han acercado para conocer Santiago. Además ahora tenemos algo nuevo: las salidas pedagógicas, donde participan niños y jóvenes de colegios”, detalla.

 

El salto a la televisión

 

Hace algunos años, a Peter lo invitaron al programa “Vuelta a la manzana” (Mega) y en la productora que realizaba ese programa (Colomba Films) les pareció un personaje interesante. “Les gustó la forma en que un extranjero mostraba Chile y me propusieron conducir mi propio programa. Ahí nació “Aquí te las traigo Peter”, cuenta. En el espacio Peter conoce oficios que realizan chilenos y sus historias. Estrenó su primera temporada con 12 capítulos en mayo del año pasado y ahora se encuentra terminando la segunda.

 

“La experiencia ha sido muy linda por el cariño que la gente comparte en la calle. Me agradecen por compartir oficios que no se muestran muy seguido o porque les trae recuerdos de familiares o amigos”, expresa feliz por la experiencia de trabajar en televisión. Modesto dice que ya lo reconocen en la calle. “Es extraño que eso pase. A veces estoy en algún lugar y la gente al escucharme, como hablo tan mal español, me reconoce. O también cuando me ven pedaleando en la bici verde por Santiago, ya me identifican. Ha sido hermoso”, cierra feliz.

 

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