Written by 8:00 am Mi primera bicicleta

Stephany “Chefa” Yissi y el arte de moverse entre la comedia, el teatro y la educación

Por Michelle Raposo

Fotos: Víctor Rojas

Actriz, comediante, docente y magíster. El currículum de Stephany Yissi Figueroa (@chefayissi), o simplemente “Chefa”, es tan dinámico como el pedaleo en la ciudad. Cruzando las fronteras entre el teatro aplicado, el humor y la comunicación estratégica, Chefa ha encontrado en el arte una herramienta de transformación social. Hoy, mientras presenta su unipersonal de stand up “Detonada”, también lidera un proyecto que une dos de sus grandes pasiones: la educación y la bicicleta.

Pero antes de los escenarios, las salas de clases en AIEP donde es docente o las calles de Santiago, hubo una niña que creció entre lo urbano de Maipú y los paisajes de Renaico, en la Región de La Araucanía. Fue en esos momentos donde descubrió su primera gran revolución sobre dos ruedas.

Chefa pedaleando con su hija en el parque

“Vicky”, la primera de muchas

Al preguntarle a Chefa por su primera bicicleta, los recuerdos brotan con la naturalidad de quien revive una época dorada. “Mi primera bicicleta fue una bicicleta fucsia y le puse Vicky. ¡Qué jugo! Y después le puse el nombre a otra ‘La Miti miti’, y ahora tengo a ‘La Galáctica’. Me gusta ponerles nombre”, confiesa riendo.

Para Chefa, la bicicleta nunca fue solo un juguete; fue su primer pasaporte a la autonomía. “De niña a veces me daban poco permiso para salir, pero siempre me daban permiso para andar en bicicleta. Era mi sinónimo de libertad: salir a andar con mis amigas”.

Esa sensación de escape cobró un nuevo sentido en su juventud. Viviendo en Maipú, pasaba hasta tres horas al día en el transporte público. Fue en esos interminables trayectos en micro donde se prometió algo: “Cuando sea grande, quiero vivir al lado de todo y andar en bicicleta”. Y lo cumplió. Hoy vive en un lugar central y la bici es el motor de su familia. “Trato de hacer mi vida en bici con mi pareja y mi hija. Ella empezó a andar a los tres años, ahora tiene siete, y vamos a casi todos lados con ella. La bicicleta es una herramienta de salud mental, física y espiritual; me mantiene feliz”, asegura.

“Al colegio en bici”: Rehumanizar a través del teatro

Ese profundo respeto por la cultura ciclista y ciudadana es lo que la llevó a ser parte de la obra “Al colegio en bici”, una idea de Myriam Salazar (FPCU), escrita por el actor Felipe Gómez y enmarcada en el Teatro Aplicado. Trabajando de la mano con Fundación Pedalea Ciclismo Urbano, la obra lleva más de dos años recorriendo diversas escuelas de Santiago inculcando la educación vial en las infancias, mezclando cultura y movilidad activa.

“La Unesco estipula que el arte es la carta necesaria para volver a humanizar a la sociedad, para hacer sentir a las personas y conectar un imaginario común”, explica Chefa. La obra cuenta la historia de Domi y Bru, dos niños de ocho años. Ella, ciclista desde pequeña, le enseña a su amigo a moverse por la ciudad respetando y fomentando la normativa y promoviendo la seguridad mientras pedalean a la escuela.

Chefa en el papel de Domi en la obra “Al colegio en bici”

El impacto ha sido arrollador: han llegado a más de mil estudiantes en colegios municipales de Maipú y Lo Espejo. “Me atrevería a decir que el 75% de las veces, las niñas y niños nos decían que era la primera vez que veían una obra teatral”, reflexiona emocionada. “Tuvimos que enseñarles, antes de empezar, qué era una obra y cómo disfrutarla. Dejar una huella en toda esa infancia con un tema tan bonito como las bicicletas, en una ciudad que crece y suma ciclovías, es fundamental para formar ciudadanos con criterio vial”.

De la micro a la comedia

Pero Chefa no solo educa en el teatro y la movilidad; también hace reír (y reflexionar) a los adultos. Lleva cuatro años en el circuito del stand up comedy, un talento que, curiosamente, empezó a pulir en aquellas largas horas arriba de la micro, observando a la gente y riéndose de la cotidianidad de la ciudad para “hacerse la vida llevadera”.

La comedia también fue su refugio durante momentos duros, como la enfermedad terminal de su padre. “En mi familia el chiste siempre ha sido una herramienta de salud mental. La risa tiene algo profundo: es la respuesta del cerebro a algo que no entiendes, que luego te lleva a reflexionar”, señala. Ese mismo espíritu crítico y sanador es el que despliega hoy en “Detonada”, su show unipersonal donde aborda desde su crianza en La Araucanía hasta sus raíces como descendiente de inmigrantes árabes.

¿Y qué es más desafiante, un público de niños o uno de bar en plena noche de comedia? Chefa tiene una respuesta sorprendente: “Son súper diferentes, pero en realidad son bien parecidos. El público de comedia, al igual que los niños, no finge. Reaccionan con mucha verdad”.

Para ella, tanto en el colegio como en el bar, la cuarta pared se rompe y se genera un diálogo genuino. Y es exactamente en esa conexión, ya sea a través de un chiste certero o enseñando a pedalear por primera vez a un niño a través del teatro, donde Chefa encuentra eso que tanto busca: la humanidad.

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Etiquetas: , , Last modified: marzo 9, 2026
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