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Estudio analiza la interacción de ciclos con otros medios de transporte

Por Michelle Raposo

Fotos: Víctor Rojas

Podríamos decir que no quedó ni una piedra sin levantar en la investigación Fondecyt que realizaron Rodrigo Mora, Tomás Cox y Geraldine Hermann, del Departamento de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

Con el nombre “Los ciclos y sus conflictos con otros modos de transporte: un análisis en calles de Santiago”, los investigadores estaban interesados en saber la interacción entre ciclos, peatones y los distintos medios de transporte.

Actualmente se encuentran en el año tres de investigación, y con todo el trabajo de campo realizado, ahora ya están en las etapas de análisis y desarrollo de papers sobre los hallazgos.

Hablamos con el académico Rodrigo Mora, para que nos contara un poco más sobre el escenario local y el interesante foco de la investigación.

“Por lo general, los conflictos y los modos de transporte básicamente se revisaban a través de tasas de mortalidad. O sea, accidentes graves o menos graves, o víctimas fatales. Eso se podría decir, era la tendencia hasta hace unos 10 años y básicamente los conflictos más chicos no se reportaban. En general hay mucha literatura que señala que los ciclistas no reportan los conflictos menores, porque también qué es lo que uno va a reportar ¿que me pasaron muy cerca? Es difícil de reportar”.

Rodrigo Mora

Para entender más este contexto, nos explica Rodrigo, situaciones como estas o accidentes leves quedaban bajo el radar de las autoridades, aunque hace una década comenzó a preocupar a los académicos. Fue así que la inglesa Rachel Aldred empezó a acuñar un término del que ya se estaba hablando un poco: el near miss, lo que traducido al español sería como el “casi accidente”.

Ya en el International Transport Forum del 2018, se habla de la masificación de estos conflictos debido al aumento del uso de las bicicletas -propiciado por Gobiernos incluso- junto otros ciclos y formas de micromovilidad.

Por un lado, el debate comienza cuando los ciclistas o scooters no respetan nada, pero por otro lado, cuenta Rodrigo, Rachel Aldred se preguntaba, ¿por qué en un país como Inglaterra, que tenía bajas tasas de ciclismo, la gente tiene tanto miedo de andar en bicicleta si en el fondo no andan en bici? Y una de las posibles respuestas era justamente porque están experimentando, o viendo, situaciones conflictivas. “Entonces empieza a haber una preocupación por estos “near misses», y nosotros queríamos estudiar eso también”.

Para recabar datos, los investigadores hicieron focus group con ciclistas, automovilistas, peatones y hasta autoridades. Además encuestaron online a 577 ciclistas y 650 peatones sobre posibles conflictos.

Tomaron hechos recurrentes, incluso con videos que les compartió Ricardo Hurtubia, los que convirtieron en GIFs para ejemplificar mejor los distintos escenarios del camino y saber la periodicidad de estos casi accidentes, además de las emociones y reacciones que producían.

No contentos con eso, realizaron un estudio observacional largo y laborioso, con cámaras que grabaron 180 horas de material en seis calles del barrio República y seis calles de Providencia. Estas podían tener o no tener ciclovías, ya sea unidireccionales o bidireccionales. Las calles además tenían distintas categorías: troncales, locales, conectoras y de servicio. Se filmó en hora punta de la mañana, almuerzo y tarde.

Por ejemplo, en Providencia, las elegidas fueron Marchant Pereira, Pedro de Valdivia, Lyon, Suecia, Los Leones y Holanda, en dos puntos por calle, entre Eliodoro Yáñez y Carlos Antúnez.

Luego, dos personas en forma independiente analizaron el tipo de usuario de ciclo, categorizaban la existencia de algún conflicto, además del sexo de la persona, edad aparente y conductas de riesgo, como si usaban o no el casco, si escuchaban música, ir con una mano o sin manos, si iba zigzagueando, con o sin luces, y hasta tipo de ciclo (eléctrica, convencional, scooter, etc).

Esto significó estudiar el comportamiento de casi 5.500 personas, de las cuales alrededor de 5 mil eran ciclistas y 500 iban en scooters.

Si bien todavía se encuentran en el desarrollo de distintos papers relacionados con los hallazgos de la investigación, Rodrigo nos comenta algunos aspectos interesantes de la misma.

Una de las cosas que le llamó la atención, cuenta, fue que encontró bajo el porcentaje de mujeres. Aún así, “lo que sucedió es que las mujeres evalúan como más conflictiva la interacción con otros modos de transporte que los hombres”.

“Las mujeres tendían a tener más conflictos con modos menores. Vale decir, con otras bicicletas y sobre todo con peatones, pues declararon usar más las veredas que los hombres. estos últimos a su vez, declararon tener diferencias significativas respecto a las mujeres con vehículos más pesados, como buses y camiones”.

En cuanto a las situaciones frecuentes y muy frecuentes, el análisis mostró lo siguiente:

“La primera familia era uno que está explicitado en la literatura, que es el adelantamiento muy cercano. O sea, cuando te adelanta un auto a menos de 1,5 metros. Este conflicto fue declarado muy frecuente por el 89% de las personas, y es un conflicto que está gravado por la ley. En estricto rigor no debiera ocurrir porque los adelantamientos no deberían ser tan cercanos, pero así lo son”.

“El segundo conflicto muy frecuente, es muy similar, es cuando el auto asoma la nariz en la ciclovía, en las intersecciones, A uno lo deja medio como que no sabe qué hacer, porque no sabe si el conductor va a avanzar o no. Es decir, es como medio raro este conflicto”.

El tercero, es el clásico auto estacionado sobre la ciclovía, que obliga al ciclista a salirse de esta.

Otra familia que también resaltan como “más o menos frecuente o muy frecuente” por entre el 40% y el 60% de la gente, tenía que ver con lo que se llama hook, que es cuando un vehículo dobla a la derecha y como que arrincona al ciclista.

Otra es el peatón que se cruza en la vía intempestivamente, obligando a maniobrar.

Entre otros incidentes mencionados se encuentran:

Ciclistas que están pajareando en la ciclovía, o que están mirando el celular y hay que evadirlos.

También lo que la literatura llama “tailgate”, que es cuando un auto se pone muy pegado y empieza a cambiar las luces y a hostigar.

53% de los entrevistados dijo tener conflictos de manera frecuente o muy frecuente con vehículos particulares. Le siguen los taxis con 44%, motocicletas y buses con 25%, y scooters (7,6%).

Entre las faltas:

  • 32,6% de los ciclistas circuló sin casco.
  • 16,8% lo hizo sobre la vereda.
  • 16,2% anduvo sin luces.
  • 15,9% circuló contra el flujo.
  • 8,8% andaba con audífonos.
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Etiquetas: , , , Last modified: junio 22, 2024
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