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La fortaleza de las regiones

Por Daniela Suau Contreras

Periodista, activista movilidad sustentable y feminista.

Desde la llegada del covid-19 a Chile, hace exactos 111 días, sabemos que la realidad ha ido variando en cada región y es por esto que quisimos saber qué está pasando en ciudades como Arica, Iquique, Rancagua y Concepción, cómo está operando el transporte público, si ha aumentado la presencia de ciclistas y qué medidas se están implementando en materia de movilidad sustentable.

Para esto decidimos entrevistar a activistas de Ciclo Arica, Bicivilizate Iquique, Colectivo Bioenergía, Muévete y Pedal Autónomo, en el artículo que verás a continuación.

Rancagua

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Medioambiente 2018, la Región de O’Higgins es la que cuenta con una mayor cantidad de habitantes que opta por la bicicleta como principal medio de transporte, lo que corresponde al 14% de su población, es decir, 128.000 personas. Cifra que no debería sorprendernos si consideramos el intenso trabajo que se viene desarrollando en esta ciudad en materia de movilidad sustentable desde hace años y que hoy le permite ser una urbe de 15 minutos, contando con una red de 58 km de ciclovías conectadas.

Un nombre que suena fuerte en esta ciudad intermedia es el de Raimundo Agliati, arquitecto y director de la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLAC) de Rancagua, quien sostiene que la realidad de Rancagua responde a una voluntad política y a un cambio de paradigma hacia una ciudad caminable y pedaleable. Tal y como afirmó en el seminario Hackeando la Emergencia Sanitaria, organizado por Muévete, lo que ha facilitado su proceso es contar –desde hace años- con un Plano Regulador Comunal que incluye la red de ciclovías.

Además de sustentable y activa, a partir de la crisis sanitaria que afecta al país y en concordancia con su visión de una ciudad a escala humana, en Rancagua se han propuesto redistribuir el espacio público con medidas de distanciamiento físico –en los principales servicios del centro de la ciudad-, que permitan a las personas caminar de forma segura e, incluso, estas medidas han sido replicadas en algunos servicios de transporte público.

Desde el Colectivo Bioenergía, si bien valoran que la iniciativa en el damero central de la ciudad se componga de peatones y ciclistas, señalan que “tuvo que llegar una pandemia mundial para colocarlo en marcha y esperamos que el tiempo dé frutos de estas iniciativas para que puedan perdurar y replicarse en el tiempo sobre todo en la zona centro de Rancagua”, dice Loreto Calé, integrante de la agrupación.

En la imagen, la nueva distribución del espacio público en una calle de Rancagua.
Foto Raimundo Agliati M.

Según esta organización, desde el comienzo de la pandemia han observado que la cantidad de ciclistas ha aumentado considerablemente, ya que se ha establecido como un medio de transporte seguro y libre de aglomeraciones: “No podemos dar una cantidad exacta del aumento, ya que no tenemos acceso a estos registros, pero creemos que la bicicleta juega un rol fundamental e irá en aumento la cantidad de personas que se movilizan por motivos económicos y de bienestar. También ha aumentado el robo de este medio de transporte, así que hemos realizado publicaciones de bicicletas robadas y también hemos fomentado el cuidado de éstas con mayor precaución”.

Adicionalmente, durante la crisis sanitaria Bioenergía ha hecho un fuerte llamado a evitar cicletadas y ciclomarchas, a apoyar al fomento de la bicicleta por sobre el transporte público, así como a la regularización de comercio de primera necesidad por sobre centros comerciales. Además, Loreto Calé señaló que están trabajando en un proyecto de bicimensajería, llamado BioWerken, que está en proceso de establecer bases y normas de funcionamiento: “Estamos en contacto con pymes para formar alianzas que nos beneficien a ambos, este proyecto tiene como objetivo a largo plazo establecerse como una mensajería libre de contaminación, ya que Rancagua es una de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica y también queremos ser una fuente de empleos para ciclistas de la comuna y alrededores”.

Arica

En el extremo norte, la Municipalidad de Arica asegura tener un programa de Movilidad Urbana que permitirá un mayor distanciamiento físico en el desplazamiento por las calles de la ciudad, con el propósito de resguardar la salud de las personas.

El plan municipal considera el ensanchamiento de veredas, vías exclusivas y reducción de velocidad de automóviles (30k/h) e instalación de tachas, más una pronta extensión de la ciclovía desde Santa María, siguiendo por Juan Noé hasta calle Velásquez.

Conversamos con laONG Ciclo Arica, quienes nos contaron que desde la crisis sanitaria se ha visto un fuerte incremento de ciclistas en la ciudad: “Lo primero que se notó fue los delivery en bici, que crecieron mucho, 50% quizás. También hubo un incremento en personas trasladándose en bici donde las mujeres han sido el grupo que más creció, en total podríamos hablar de un 20 a 25% de incremento de ciclistas”, afirmó Juan Ignacio Concha de la organización.

Debido a ese aumento, desde la ONG aseguran que le han manifestado a la autoridad acerca de “la necesidad de implementar ciclobandas de bajo costo en la ciudad, para favorecer el uso de la bici en tiempos de covid-19. Aún no las implementan pero sabemos que las tienen consideradas”. Según Juan Ignacio, otro aspecto importante tiene que ver con “el exceso de velocidad, por eso proponemos creación de zonas de tráfico calmado, pero que incluyan no sólo demarcación sino elementos físicos, como lomos de toros y/o disminución anchos de calzadas (pistas) para no favorecer la circulación de automóviles a alta velocidad”, afirmó el activista.

Iquique

Para disminuir la circulación vehicular y priorizar el medio de transporte individual, la Municipalidad de Iquique junto a la autoridad regional del Ministerio de Transportes están trabajando en un proyecto de vías exclusivas, que en julio les permitirá habilitar dos ciclobandas en calles principales, que beneficiarán a los ciclistas de la ciudad. Se trata de una demarcación sin segregación física sobre la calzada en donde transitan los ciclistas, en el par vial Juan Martínez-Arturo Fernández, calles de gran extensión y conexión de la ciudad.

Sin duda, una medida importante para sumar a nuevos ciclistas, más si consideramos que el uso del transporte público se ha reducido, de hecho, el gremio de taxis colectivos realizó una protesta pacífica frente a la Intendencia Regional el pasado lunes 15 de junio, pidiendo recursos económicos, ya que según indicó el presidente gremial, sus ingresos durante la pandemia se han visto mermados en un 90%.

Según nos cuenta Natalia Piñones de Bicivilízate Iquique: “Considerando que llevamos un mes en cuarentena total, se evidencia un aumento en el uso de la bicicleta, sobre todo por el distanciamiento físico que tenemos que tener y también por la explosión de la nueva modalidad de entrega a domicilio: el bici delivery que ha experimentado la ciudad. Creo que este patrón se ha replicado a nivel nacional y por qué no decirlo a nivel planetario, siendo uno de los trabajos más visibles en la ciudad”.

Propuesta de sendas de emergencia de Bicivilízate Iquique

En 2018 la organización envió un documento de aporte al Plan Regulador Comunal y en éste ya se hablaba de ciclobandas: “Es importante mencionar que si bien este proyecto se está haciendo en el contexto de la emergencia sanitaria, las sendas separadoras tienen como finalidad ser permanentes. Como agrupación, estamos felices de ver intenciones del gobierno local en la generación de espacios, sobre todo quitándole terreno al auto, lo que es una gran problemática en la comuna, ya que se estima la existencia de 2,5 autos por grupo familiar en Iquique”, afirma la activista.

La autoridad hasta ahora ha respondido de manera positiva, señalan desde Bicivilízate Iquique, con quienes aseguran tener una buena relación porque se han ganado un espacio importante en cuanto a participación, tras seis años de trabajo. “La medida actual, viene de la mano de lo que se propuso para el Plan Regulador Regional, donde diversas agrupaciones de ciclistas urbanos hemos sido parte de las mesas de trabajo colaborativas que han sido generadas desde las autoridades, pudiendo expresar nuestras objeciones y críticas constructivas como actores urbanos. Estas se han llevado a cabo entre representantes de la Municipalidad, Seremi de Transporte y agrupaciones ciclistas” cuenta Natalia Piñones.

Respecto a otras medidas, también han propuesto la construcción de biciestacionamientos e instalación de puntos de herramientas básicas para poder reparar la bicicleta de uso público. Otra deuda que señalan es la intermodalidad: “Como agrupación tenemos una gran deuda pendiente con la Comuna de Alto Hospicio y estamos haciendo los esfuerzos para poder asesorar en estas mismas temáticas a la vecina región. Junto con ello, proponer por ejemplo la integración de tecnología que pueda transportar bicicletas en las micros públicas que recorren Iquique-Hospicio y viceversa. Este último punto es vital para poder integrar de manera óptima la bicicleta como un medio de transporte y lograr la conectividad intercomunal que tanto esperamos. Todas estas medidas vienen a reivindicar la bicicleta como medio de transporte, a beneficiar a sus usuarios y a abrir camino para que muchas más personas se sientan seguras y se atrevan a subirse a la bici”. 

Concepción

En la capital penquista, Ariela Muñoz del Colectivo Muévete, nos cuenta que definitivamente la cantidad de ciclistas ha aumentado en la ciudad. “Es una tendencia desde el estallido: la gente vio la bicicleta como solución y se está acostumbrando, lo que es un tremendo desafío considerando que ahora estamos entrando al invierno. Desconozco si en otras comunas ha ocurrido lo mismo con la crisis sanitaria, pero al menos en Concepción se ve un aumento de ciclistas y otros, además, dedicándose a la bicimensajería, que ha resultado muy útil para los negocios de abastecimiento doméstico, alimentación y también nuevos emprendedores a raíz de la crisis”.

Ha sido este incremento el que propició el nacimiento del proyecto La Bici Te Salva que une a diferentes ciudadanos dispuestos a trabajar por una solución vial de emergencia, desde agrupaciones, academia, activismo y personas con ganas de hacer una ciudad más sostenible e inclusiva, que es la visión de esta iniciativa. Aníbal Cortés, ingeniero en transportes e integrante de Pedal Autónomo, afirma que se trata de un colectivo ciudadano multidisciplinario, conformado por expertos de diversas áreas como: ingenieros en transporte, arquitectos, urbanistas, diseñadores, periodistas, peatones y ciclistas que buscan dar soluciones a los problemas de movilidad urbana que aquejan el Gran Concepción y que se han visto acentuados durante la crisis sanitaria.

Nos parece de suma importancia que las iniciativas y propuestas de mejora de nuestras ciudades nazcan de los propios usuarios y ciudadanos, nuestra organización nace desde y para los habitantes del Gran Concepción y con una activa retroalimentación de distintas organizaciones territoriales”, señala Aníbal, también integrante de La Bici Te Salva.

Al igual que ha pasado en muchas otras ciudades a lo largo de Chile, el transporte público en Concepción se ha enfrentado a una importante disminución de usuarios, las distintas líneas de buses y también el modo ferroviario se han visto forzadas a disminuir sus frecuencias. “Una de las preocupaciones que nace de esto es que empiece a aumentar el uso del automóvil con todos los perjuicios que esto significa para la ciudad: más contaminación, más accidentes y más congestión. Por esta razón, nos parece urgente dar más espacio y seguridad a los modos activos, bicicleta y caminata, tanto para mantener un mayor distanciamiento físico debido la crisis sanitaria sin tener que recurrir al automóvil, como por la disminución de costos que significa para las personas, ayudando a sobrellevar la crisis económica que conlleva esta crisis sanitaria”, cuenta Aníbal Cortés.

En lo concreto, la primera propuesta que trabajaron involucra intervenir Caupolicán y Heras, dos calles céntricas de la comuna de Concepción, con el propósito de darle más espacio a la bicicleta y a la caminata a cambio de disminuir el espacio del automóvil. “Específicamente se propone quitar una de las dos pistas de automóvil, dejar solo una y transformarla en Zona 30, de esta forma la pista es compartida entre automóviles y bicicletas y queda espacio para una ciclovía unidireccional en contraflujo para las bicicletas que van en dirección contraria de la calle. Además, en los tramos con un flujo peatonal importante se propone también sacar estacionamientos para extender la acera y posibilidad un movimiento peatonal más distanciado y fluido”, cuenta el ingeniero en transportes.


Uno de los objetivos de la redistribución vial es volver a darle seguridad a ciclistas y peatones al habitar las calles. “Según encuestas realizadas en el campus de la Universidad de Concepción, el factor más importante al momento de decidir un modo para las personas es la seguridad y creemos que la única forma de volver a sentirnos seguros en las calles es a través de la redistribución del espacio vial, quitar pistas de automóviles para entregar a modos activos y generar zonas 30 generaría una disminución tanto del número de automóviles como de la disminución de la velocidad de estos, consecuencias que van en línea con una mayor percepción de seguridad en las calles”, afirma el integrante de Pedal Autónomo

Tras la iniciativa La Bici Te Salva, afirman que hasta el momento la respuesta de la autoridad ha sido muy positiva, han sostenido conversaciones con SECTRA Sur, SEREMITT y organizaciones territoriales de la comuna en las cuales han evidenciado un gran nivel de coincidencia con sus objetivos y una buena disposición para trabajar en conjunto. “Somos optimistas en que este primer paso va a convocar en una materialización efectiva de las propuestas en un trabajo en conjunto”, concluye Aníbal Cortés.

Medidas de infraestructura Específicamente se propone quitar una de las dos pistas de automóvil dejar solo una y transformarla en Zona 30, de esta forma la pista es compartida entre automóviles y bicicletas y queda espacio para una ciclovia unidireccional en contraflujo para las bicicletas que van en dirección contraria a la dirección de la calle (Figura 1).
Además en los tramos con un flujo peatonal importante se propone también sacar estacionamientos para extender la acera y posibilidad un movimiento peatonal más distanciado y fluido (Figura 2).

Figura 1: situación actual y propuesta zona 30 y ciclovia contraflujo
Figura 2: Situación Actual y Propuesta de zona 30 y extensión de aceras.

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