Por Michelle Raposo
Fotos: Víctor Rojas
Les ha pasado que cuando necesitan tomar una decisión importante que depende de muchos factores han dicho: qué ganas de tener una bola mágica. Eso es más o menos lo que presentó el Gobierno Regional en la reciente Smartcity Expo Santiago, instancia que reúne a expertos de distintas áreas para compartir ideas y lograr mejores ciudades.
La bola mágica en cuestión, es en realidad una herramienta que busca ser una luz en la complejidad que enfrenta Santiago con su Plan Maestro de Ciclovías. Con un ambicioso horizonte de 820 kilómetros proyectados (420 km metropolitanos y 400 km comunales), la pregunta no es solo qué construir, sino qué construir primero.
Para resolver este rompecabezas, el equipo de la División de Infraestructura y Transporte del Gobierno de Santiago presentó la plataforma EVA (Evaluador de Ciclovías Proyectadas), que funciona como un ecualizador que permite a los técnicos y autoridades priorizar rutas basándose en datos reales, más que intuiciones o medidas del momento.

“Desde el proyecto Red Metropolitana de Ciclovías del Gobierno de Santiago hemos impulsado el desarrollo de la Plataforma de Priorización EVA, una herramienta que nos permite planificar con información concreta y tomar mejores decisiones sobre dónde y cómo avanzar con el diseño de la infraestructura ciclista de la región. Esta plataforma no proyecta las ciclovías como tramos aislados, sino como parte de una red, evaluando su impacto en las personas, los viajes y el territorio”, afirma Matías Salazar, jefe de la División de Infraestructura y Transportes del Gore.
En ese sentido, agrega: “integrar este tipo de información es fundamental para trabajar en la priorización de las inversiones de manera técnica, transparente y trazable, con el objeto de avanzar hacia la consolidación de una red que responda a las necesidades reales de la movilidad de Santiago”.
Por dónde comenzar el tejido
Entrando a la parte más “nerd” y entretenida del asunto, indagamos en el cómo funciona EVA. En la visión de Carolina Abello, coordinadora del Plan Maestro de Ciclovías del GORE RM, el desafío de la red de ciclovías es monumental y requiere una mirada integral. “Somos un equipo con el desafío de avanzar en el diseño de 820 kilómetros. Cuando nos toca mirar esto desde las especialidades para priorizar, hay una serie de elementos técnicos que hay que mirar de manera integral”, explica.
Carolina describe a EVA como una calculadora con varias perillas: “vamos apretando bajo qué criterios vamos a definir para obtener esta lista de ejes priorizados. Es un input para ver luego la factibilidad constructiva in situ y cómo la autoridad local ve los futuros desarrollos”, añade.
Ariel López, experto en transporte y parte del equipo que sacó adelante este proyecto, comenta la utilidad de la herramienta: “EVA es como un serrucho para nosotros los carpinteros”.

Pero para hacerlo más gráfico aún, pone el ejemplo de la creación del Metro, recordando que en los años 70 no existía ninguna línea y el desafío era construir diez. “En ese entonces era fácil decir que la primera era la Alameda (Línea 1). La segunda fue la Línea 2, porque era obvio. Pero después no fueron la L3 ni la L4; saltaron a la L5. ¿Por qué? Porque criterios sociotécnicos definieron cuál maximizaba la población, los usuarios y el costo”, explica.
Ese orden fue fruto de una decisión basada en datos y política. Pero el desafío actual es mayor: la red de ciclovías tiene 133 proyectos pendientes. “Con 10 líneas de Metro es abordable, pero con 133 ciclovías el problema se vuelve exponencialmente más complejo. Podríamos partir por donde hay más demanda, o por donde hay más ciclistas fallecidos, o simplemente por donde es más fácil construir porque sobra el espacio. Todos son criterios válidos, y EVA nos permite ponerlos todos sobre la mesa para decidir con base técnica cuál es la ciclovía número 1 y cuál la número 133”, enfatiza Ariel.
El multiverso de los datos
La plataforma ayuda a modelar la realidad. Pero esta puede variar según quién la mire y para eso están los datos. ¿Cómo unir todos los puntos entonces?
“Ahí tuvimos que buscar un mecanismo o datos que se pudieran modelar lo más cercano posible a la realidad, lo cual es claramente complejo, considerando que la EOD, que tiene el detalle de origen y destino de trabajo y de estudios es del 2012. Entonces utilizamos información del Censo del 2024, trabajamos con los microdatos, pudimos llevar los datos, pero solo de la población ocupada remuneradamente, y ese dato está a nivel de manzana. Cuánta población ocupada hay a nivel de manzana, pero el destino de estas personas, de la población ocupada, está a nivel de comuna”, explica Gabriela Bastías, parte del equipo que desarrolló la herramienta.
Otro dato son las matrículas de Educación Superior, que tiene más usuarios de bicicletas. “Trazamos desde qué manzana va la gente a qué comuna para trabajar o estudiar. Eso nos da un proxy de por dónde van a estar las ciclovías que cubrirán a esa población potencialmente usuaria”, señala.

La seguridad vial es otro pilar clave cuando se habla de este tipo de infraestructura. EVA utiliza mapas de calor basados en datos de Conaset. “Diferenciamos las consecuencias de los siniestros. No es lo mismo un roce de espejo que un fallecido. La plataforma nos permite ponderar cuánto peso le damos a las zonas con más siniestros para decidir si intervenimos una intersección compleja o si esa ruta es prioritaria porque ya se usa mucho”, detalla Gabriela.
No solo eso, en el camino también han ido sumando otras capas de información no tan obvias, “Porque obviamente tenemos que saber qué impacto tiene la realidad del territorio, y esos datos los integramos justamente para poder tener esa visibilidad y que al momento de hacer correr este modelo, nosotros pudiéramos tener cierta advertencia”, complementa Carolina.
Los datos que integra:
- Población ocupada por hexágonos y destinos laborales a nivel de comuna (permite estimar de forma general la demanda de viajes).
- Red ciclovial existente, 601 ejes (aprox. 940 km, catastro SECTRA)
- Cartera Plan Maestro de Ciclovías a priorizar.
- Población censal, Hexágonos con población, sexo y estudiantes por manzana.
- Siniestralidad, CONASET 2020–2024, siniestros con ciclistas.
- Capas de contexto (destinos y comportamiento):
- Metro y buses: Estaciones y paraderos desde GTFS Santiago
- Establecimientos de educación superior en la RM
- Parques urbanos como atractores de viajes.
- Ferias libres y persa.
- Monumentos nacionales.
- Demanda modal, Logit Biogeme sobre 117.072 manzanas censales — estima cuántos ciclistas nuevos induce cada proyecto, a partir de la plataforma Ciclo-P.

En una ciudad que pide más y mejor infraestructura activa, tener un “cerebro” que entienda que una ciclovía solo sirve si está conectada a otra es, sin duda, un gran impulso.
Al funcionar como un ecualizador, la herramienta permite que las autoridades ajusten criterios —si quieren que pese más la seguridad vial, o la demanda o hasta plusvalía, por ejemplo como en investigaciones como la de Vega, Ortuza y Green— para que la toma de decisiones sea técnica, trazable y, sobre todo, conectada con las necesidades reales de los ciudadanos.
Finalmente, EVA se transforma en un punto de partida, enfatizan sus creadores, que representa una etapa previa. Los próximos pasos consisten en tomar esta priorización como hoja de ruta para iniciar una fase de evaluación minuciosa, donde cada eje deberá ser analizado in situ para determinar su viabilidad real y factibilidad constructiva.





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