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Veggie Cleta: cocina vegana con delivery en bicicleta

Según Greenpeace la industria ganadera representa el 14,5% de las emisiones de gases para el efecto invernadero. Además la ONU estima que para producir un kilo de carne de vacuno se necesitan 15.000 litros de agua. Así el veganismo es un aporte en la lucha contra la crisis climática, al igual que la bicicleta. 

Por Eduardo Inostroza Villarroel 

Veggie Cleta comenzó en febrero del 2019 como una venta de empanadas veganas en la plaza de Maipú y el Paradero 15 de Pajaritos. Romina Zúñiga venía retornando desde Lima, donde vivió por muchos años y aprendió de gastronomía típica. Al volver, con su mamá empezaron a vender y ella salía a ofrecer su producto en el trasporte que tanto ama, la bicicleta. 

“Cuando volví a Chile estaba algo desorientada y me compré una bicicleta. Así comencé con mi mamá a hacer empanadas, ella hacía la masa y yo hacía los rellenos. Le puse una caja de plumavit atrás a la bici y ofrecía las empanadas a luca en Maipú, pero después amigos de Santiago centro me fueron pidiendo y me empecé a trasladar a otros lugares. Ahora mandé a hacer una parrilla grande a Metal Bike, lo que me permite llenar la caja con almuerzos y moverme sin problemas”. 

Inicios de un proyecto en conjunto 

Un día de septiembre del mismo año, Jeannette Flores encargó a Romina una docena de empanadas, pero no sabía que le iban a gustar tanto como quien las preparó. Entre manifestaciones por el centro y transformaciones en la vida de cada una, comenzaron su historia de amor y, al mismo tiempo, la de su emprendimiento. 

Era el 2020 y la relación de ambas se fortalecía, superando distintas adversidades. Los meses del verano fueron excelentes para Veggie Cleta, pues se estaba iniciando y sus almuerzos ya eran apetecidos por una fiel clientela. Pero la cuarentena total, producto de la pandemia, las obligó a dejar de trabajar justo en el momento en que Jeannette fue despedida del banco donde trabajaba hacía 14 años. 

“Fue un despido masivo, pero ellos saben hacer las cosas. Cuando descubrieron que era homosexual, al mes me despidieron. Yo trabajé ahí desde los 19 años y nunca me subieron el sueldo, y eso que me cambiaron de puesto muchas veces. Por eso ahora emprender, además las dos, es totalmente diferente y es mucho más reconfortante, ya que una va viendo su propio crecimiento”, asegura Jeannette. 

Las particularidades de Veggie Cleta 

Jeannette motivó a Romina a comenzar a hacer un menú diario. Sus aciertos culinarios son gracias a que han revalorizado la comida con aromas y sabores caseros. De esta forma comenzaron con el pastel de choclo y desde ahí han cocinado seitán saltado, huancaína vegana, champiñón saltado, charquicán vegano, entre otras preparaciones. 

“Nosotras nos motivamos a cocinar con los aromas de la abuelita y así enganchamos a la gente con el veganismo, que en un principio era algo muy outsider y ahora está mucho más masivo y comercializado. Así nos dimos cuenta de que no había muchas opciones de comida casera vegana”, señala Jeannette. 

En el tiempo que pararon, un par de meses por la cuarentena, un cliente les pidió que le cocinaran para toda la semana pues él estaba con teletrabajo y aburrido de solo comer comida china. Entonces, cuenta Romina, se les“ocurrió la idea de ofrecer un plan mensual, donde tú al principio de mes pagas una cantidad de almuerzos, para todo el mes o a partir de los diez almuerzos se les aplica descuento. Por esto hicimos la iniciación de actividades para legalizar el negocio y para pedir permisos y así trabajar en pandemia”.

Ciclistas, veganas y empoderadas

Romina primero comenzó siendo ciclista, ya que mientras vivía en Valparaíso, se armó una bicicleta Mini CIC (Machuca) y en ella recorría la ciudad. Por eso al llegar a Perú no dudó en hacerse de una bici y salir a pedalear.  

Las amistades que conoció en el país altiplánico eran en su mayoría veganas, de hecho, uno de ellos la inspiró más que todos con sus argumentos directos a la conciencia. “Lo pensé, al otro día dejé la carne y nunca más volví a comerla”, afirma Romina. 

La experiencia de Jeannette es muy distinta. Ella es vegana desde hace 5 años y su mayor motivación para serlo es el bienestar de los animales. A diferencia de su compañera, no se subía a una bicicleta desde los 12 años producto de una osteopenia severa que la aqueja desde pequeña. El temor a caer y volver a fracturarse le impedía pedalear, pero se puso la camiseta por Veggie Cleta y superó sus miedos, así se ha hecho de rutas donde circula solo por ciclovías.  Además, tras las reiteradas fracturas que había vivido, usó su tiempo de recuperación en cocinar comida sin explotación animal. 

“El médico traumatólogo me recomendaba siempre andar en bicicleta y yo lo único que hacía era usar bicicleta estática, porque me daba miedo caer y que los tornillos que tengo en las piernas se me salieran. Pero resulta que cuando conocí a la Romi y donde ella es tan ciclista, le dije que me iba a atrever y me mandó a restaurar la bicicleta Mini CIC. Como ésta es bajita me podía sentar y me sentía segura, solo me incomodaba un poco el freno torpedo. Desde hace dos semanas que estoy repartiendo en una bicicleta de paseo, y la experiencia es súper distinta y agradable, ya que no pesa tanto y ando más suave”. 

Ambas fundadoras no olvidan sus banderas de lucha, ellas son veganas, ciclistas y lesbianas. Desde este frente han impulsado puestos de trabajo donde se priorizan a mujeres y disidencias.  Para Jeannette “el veganismo y el ciclismo van muy de la mano, porque ser un agente de cambio al usar un medio de transporte como la bicicleta, que ayuda al tema de la contaminación y nos facilita la movilización y también nos incentiva a aportar en este problema del cambio climático”. 

En su caso a Romina, “la bici me sacó de una depre y me abrió un mundo de alegría, ya que en ella puedes ir pensando. Me emociona moverme en bici, es una forma de resistencia y es motivante todos los días levantarte y saber que si o si vas a pedalear a lo menos un par de horas”.

En Veggie Cleta no cobran por el delivery, ofrecen almuerzos, productos dulces y tablas para picar. Si quieres probar comida casera vegana y que llega en bicicleta, contáctalas a través de su perfil en Instagram @veggiecleta.

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