Por Lukas Toledo
Dentro del conjunto creativo de “Viste la Bici” ubicado en Esmeralda #775, se encuentra el espacio físico de “Volver a la Raíz”, un proyecto dedicado a la manufactura local de indumentaria pensada para ciclistas. César Ramos (25) es el fundador detrás de esta empresa, quien desde pequeño supo que quería lanzar un proyecto independiente el cual conllevara incentivar a las personas a optar por un modo de vida ligado a la sustentabilidad.
A sus 21 años mientras aún era estudiante de ingeniería comercial, decide que era el momento de poner en marcha una marca propia. Vendiendo productos de manera independiente y sumado a su trabajo de empaquetador, logró juntar lo necesario para comprar sus primeras máquinas de estampado. En el inicio el negocio surge en conjunto con su primo, con el cual se repartían e intercambiaban las tareas de corte y estampado de las indumentarias ciclistas y los uniformes de equipos amateur de fútbol. Más tarde cada quien decantó por su camino y para César el paso siguiente fue la venta de poleras de algodón, las cuales estaban estampadas con los diseños creados por un amigo y una amiga, ambos tatuadores. En ese tiempo vendía sus productos en diversas ferias, lugares que según sus palabras le permitieron disfrutar buenos domingos, conocer mucha gente, comer rico y claro impulsar su negocio. Luego de lograr hacer funcionar la venta de poleras, empezó a circular la idea de buscar la especialización de la marca y trabajó en la búsqueda de nuevas características o detalles técnicos de los materiales con los que se elaboraban los productos.
“Siempre me interesé en las características de las telas, cada vez que ofrezco algún producto trato de explicar cuáles son las ventajas por ejemplo de que las bandanas sean de microfibras”.
¿Cómo se vincula la sustentabilidad con el desarrollo de indumentaria deportiva?
-Primero me nacen las ganas de hacer la ropa desde cero y lograr que las prendas estuviesen a disposición del usuario. Mi idea primordial era alejarme de la dinámica de revender productos chinos, sin desmerecer la calidad de sus productos, sino porque acá tenemos todos los materiales y personas necesarias para crear un producto de calidad y atractivo. Ahí también es donde entra el mensaje que quiero entregarle a los clientes, el cual consiste en aceptar un costo de producción un poco más elevado debido a la producción local con un resultado de muy buen nivel, pero evitando un daño considerable a la huella de carbono asociado al traslado de los productos desde el otro lado del mundo.
Además uno de los puntos más importantes en la selección de las telas es asegurar una larga vida del material de las prendas y así evitar posibles contaminantes debido al deterioro y desecho de prendas de baja calidad.
También me da vueltas la idea de que en algún momento poder ofrecer un servicio dedicado a la reparación de productos que se desgasten con el tiempo y dar otra vida útil al material.
¿Cuál es el proceso de producción de los productos?
-No son muchos procesos, pero es esencial comenzar con la selección de las telas y diseños adecuados. Más tarde yo mismo soy quien marca, corta y estampa las telas. Pasado ese primer proceso es donde entra Anita la costurera detrás del nuevo estándar de calidad de nuestros productos y en mi opinión, el acierto más grande de toda esta historia, ya que ella y su impecable trabajo nos entrega sobre todo la resistencia que nuestra indumentaria requiere. Trabajar con Anita es una clara muestra de que el trabajo local es algo que vale la pena impulsar, además que nos entregó todos los datos de dónde encontrar los mejores materiales en Santiago.
¿Qué prendas tienen disponibles?
-En estos momentos contamos con variados productos disponibles desde los $3.500 a $33.000 pesos chilenos. Los artículos que manejamos actualmente son las bandanas, manguillas, pierneras, short, toallas, primeras capas y nuestra estrella del equipo el nuevo cortavientos.
Cada producto tiene diversas características por ejemplo nuestras bandanas son hechas de microfibra y estampado sublimado, ambos detalles ofrecen atributos como resistencia, secado rápido, anti olor y además todo en un material altamente respirable.
Las manguillas destacan tanto por los beneficios propios de la microfibra, como por el filtro ultravioleta que cuenta la tela que es fundamental para los pedaleos en este caluroso verano.
Y el producto que nunca pensé poder hacer: El cortavientos el cual posee tela impermeable, térmica, costuras termoselladas, ventilación bajo los brazos, elementos reflectantes (complementario a la nueva ley de convivencia vial) y un gorro ergonómicamente diseñado para que al momento del uso no bloquee la visión lateral como un gorro genérico. De manera extra el nuevo cortavientos está abierto a la personalización, ya que si algún cliente tiene el interés de un estampado extra se puede encargar a nosotros mismos. Este artículo está pensado para soportar lluvias intensas sin que sea problema.
¿Cuál es la proyección con la marca?
-Tanto la gestación como el desarrollo de “Vuelve a la Raíz” deja la puerta abierta al lanzamiento de nuevos productos y comenzar a ser opción dentro de mercado con una indumentaria completa, el mayor impedimento viene de la mano del tiempo, pero esperamos que en el plazo Febrero/Marzo se lancen calzas y shorts con nuevos detalles que aporten de manera estética y funcional. Claro todo con un objetivo bien definido que es eliminar la lógica de consumir sin mirar lo que dejamos detrás.
¿Cuál es el aporte del proyecto al incentivo del uso de la bicicleta?
-Primero el precio, debido a que la idea es fomentar el uso de la bicicleta, manejamos precios bajos en relación a la calidad del producto y así acortamos la hegemonía de las grandes marcas que establecen sus precios sin interés del acceso popular. Lo que mueve la idea anterior es mi visión sobre el uso de la bicicleta como acto revolucionario, ya que implica utilizar nuestro propio cuerpo y energía como motor de transporte y así se contribuye al combate contra la manera estandarizada de movilizarse por la ciudad.
Otra arista sobre la que actúa “Raíz” es en el cambio de mentalidad en el uso de una prenda, ya que nuestro objetivo es que si alguien quiere comprar algún producto sea para suplir una necesidad real del producto. En esta empresa el norte no está determinado según las ganancias económicas, sino que se pone en balanza el impacto real que tiene la producción local. Este proyecto impulsa la industria chilena y aleja la cultura de consumo exprés que se vive en la ciudad.