Escrito por: 8:00 am Actualidad

¿Cuántas vidas humanas nos parecen aceptables perder por violencia vial?

Por Daniela Suau Contreras
Periodista, activista movilidad sustentable y feminista.

Poco después de la puesta de sol del martes 15 de septiembre, Valeria Gazzano Archiles se despidió de su familia en La Cisterna, tomó su bicicleta y comenzó a pedalear desde la casa de sus padres hacia donde vivía su pololo, Matías Pinoleo Mundaca. Era una tarde templada mientras pedaleaba por Gran Avenida hacia el sur.

Como se estaba demorando demasiado en llegar, su pareja comenzó a preocuparse. En redes sociales ya se comentaba que una ciclista había sido víctima de un siniestro vial en Gran Avenida y dentro de la descripción –cuenta Matías- aparecía su bicicleta. Valeria no contestaba su celular.

Matías decidió preguntar la ubicación exacta para dirigirse al lugar y cuando iba de camino, volvió a llamar al número de su polola, con quien eran pareja desde hace tres años: le contestó un carabinero. Fue la primera persona cercana a Valeria en enterarse que había muerto.

Nadie de la familia entendía bien lo que había pasado. Carolina Salazar, prima de la joven, nos cuenta que durante el velorio llegaron algunas personas que se encontraban al momento del siniestro y así fue como supieron más detalles de lo ocurrido.

Valeria iba pedaleando por la pista derecha de Gran Avenida, cuando un conductor de Subus, del recorrido 271, intentó adelantar por la misma vía donde ella conducía, impactándola y quitándole la vida. Testigos comentaron que el chofer intentó irse, pero se lo impidieron, hasta que llegó Carabineros. Ha pasado más de una semana y nadie de la empresa de transporte público ha tomado contacto con la familia.

De la agrupación La Cisterna Pedalea, Pamela Oliva nos cuenta que lo ocurrido les afectó muchísimo, ya que desde agosto están contactando a la municipalidad por un proyecto de ciclosendas, incluso habiéndoles hecho llegar una propuesta técnica que –precisamente- incluía Gran Avenida, como eje primordial. “No hemos sido escuchados por el alcalde y por eso la muerte de Valeria nos genera una pena e impotencia absolutas. Valeria, incluso, iba con todos sus implementos de seguridad, pero la realidad es que nos matan igual. La Gran Avenida se ha transformado como en un corredor de la muerte, los vehículos van a exceso de velocidad y los conductores de troncales y buses interurbanos son sumamente agresivos con quienes transitan en ciclos, y no hay ningún tipo de fiscalización en la zona”, afirma la activista.

Para Nicolás Riquelme de Revolución Ciclista Plurinacional, organización que viene visibilizando el fallecimiento de ciclistas a causa de la violencia vial –por medio de una Alerta Blanca-, las muertes que han ocurrido la última semana pudieron evitarse, porque desde hace tiempo se viene pidiendo infraestructura, sobre todo en vías principales. “Con distintas organizaciones hemos estado trabajando en la propuesta de implementar ciclopistas o ciclosendas, pensando en carriles completos en los principales ejes viales, que son los que conectan con la red del Gran Santiago. Es ahí donde están los centros de servicios, de salud, los supermercados y donde la gente se moviliza, incluso en transporte público. Instintivamente, al desplazarse en bicicleta, las personas usan esas mismas vías, porque ya las conocen al usar otros modos de transportes y es más expedito. Es por eso que las ciclopistas las necesitamos ahí”.

Desde antes del siniestro que le quitó la vida a Valeria Gazzano, La Cisterna Pedalea tenía una reunión concertada con el alcalde Santiago Rebolledo, para hoy miércoles 23 a las 10:00 am. Ayer, a menos de 24 horas, la frenaron afirmando que no se había solicitado por la plataforma de la Ley de Lobby. “Esperamos tener el encuentro lo antes posible, porque hasta el momento no hay ninguna respuesta del Alcalde y mucho menos una propuesta para hacer frente a esto. La respuesta sigue siendo que no hay dinero, que técnicamente no se puede o que el ancho no da”, señala Pamela.

A raíz de la pandemia por el covid-19, Nicolás Riquelme cuenta que también han estado apoyando iniciativas de ciclosendas de emergencia temporales en diferentes comunas, propuesta que varios municipios ya han recogido y comenzado a implementar. Salvo en La Cisterna donde, al igual que Pamela Oliva, el integrante de Revolución Ciclista Plurinacional confirma que ha habido una resistencia por parte de la autoridad. “Hemos conseguido presupuesto y hasta voluntarios para hacerlo, pero no nos han dado respuesta. En el caso de Gran Avenida, la propuesta es desde San Bernardo hasta la comuna de Santiago, unidireccional por cada lado del eje, porque hay un serio problema de distribución del espacio, en desmedro de los ciclos”.

¿Por la izquierda o por la derecha?

Quienes hemos conducido ciclos por vías como la Gran Avenida, Santa Rosa y otras en las que circulan troncales de transporte público –no segregado- sabemos lo complejo y peligroso que puede tornarse, en especial, en ausencia de infraestructura apropiada.

Por la pista derecha van buses y según la normativa de tránsito no debemos circular por vías exclusivas de buses de transporte público pero, en muchos tramos, a lo largo de la pista izquierda, está lleno de alcantarillas recolectoras de agua lluvia que no son cicloinclusivas, por lo que hacen peligrosa la circulación de ciclos, obligando a sus usuarios a competir por el espacio con conductores particulares.

A modo de evidencia, les compartimos el video que difundió Néstor Riquelme en su cuenta de Instagram @rotsenbike, grabado en la intersección de Av. Santa Rosa con Linares. Independiente de la pista por la que circule el ciclista, la violencia de los conductores de transporte público es inevitable.

Más encima, en el caso de Gran Avenida -apunta Pamela-, “considerando las comunas por las que esta vía pasa, sólo La Cisterna permite que los automóviles se estacionen en la misma calle, lo que obliga a los buses de transporte público a abrirse a la segunda pista, dificultando aún más a quienes transitan en ciclos”.

Desde agosto de 2018, la velocidad máxima en zonas urbanas es de 50 km/h y el distanciamiento que debe tomar un vehículo al adelantar a un ciclo es de 1,5mt, pero si hasta antes de la pandemia su fiscalización era vaga, ahora lisa y llanamente es nula.

A Valeria le gustaba trotar, practicar yoga y amaba a los animales. Tenía 21 años y en octubre cumpliría los 22. Le seguían dos hermanos menores y una de sus últimas publicaciones se la dedicó a su hermana: “Estamos armando un mundo mejor para ti y tus futuras amigas y compañeras, la seguridad que por todos estos años nos arrebataron la traemos para ti, quiero tu libertad y tu niñez intacta, y tu sonrisa eterna, fuerte y decidida”.

Valeria pudiste ser tú, pudo ser tu amiga, tu hermana o tu hija. Pude ser yo. Como cualquiera de quienes optamos por la bicicleta como nuestro medio para desplazarnos en la ciudad, su prima Carolina Salazar nos confirma que a Valeria “le encantaba y se sentía muy libre andando en bicicleta”. Al igual que todos quienes pierden a un ser querido, los Gazzano Archiles claman por justicia pero, más importante aún, no quieren que más familias se sigan viendo afectadas de esta manera, ni que haya más ciclistas muertas ni muertos en las calles.

Durante la última semana, Valeria no fue la única víctima: el 18 de septiembre, Sergio Saavedra Parra, de 19 años, fue asesinado en San Nicolás, Chillán, por la irresponsabilidad de un conductor en estado de ebriedad; el domingo 20, por la noche, en la intersección de José Arrieta con Javiera Carrera Sur entre las comunas de La Reina y Peñalolén, Matías Rojas Guerrero, de 29 años, fue una nueva víctima, tras ser impactado por un conductor del recorrido D09 de Express de Santiago. Mientras escribíamos este artículo, el pasado lunes 21, Pamela Valenzuela Cornejo también perdió la vida tras ser impactada por otro conductor de locomoción colectiva, en las intersecciones de Av. Eduardo Frei Montalva con 14 de La Fama, en Conchalí.

¿Cuántas vidas humanas nos parecen aceptables perder por violencia vial? Para nosotros, en Revista Pedalea, ninguna es aceptable. Ninguna más. No más ciclistas víctimas de violencia vial.

Palabras de Matías a Valeria

Porque no son cifras, sino vidas humanas las que estamos perdiendo, con familias que quedan con un vacío enorme, les compartimos unas palabras del pololo de Valeria, Matías Pinoleo, a quien le ofrecimos un espacio en este artículo para que pudiera expresar lo que quisiese.

La Vale me dijo que iba en bici a mi casa, yo como siempre le dije que tuviera mucho cuidado, no desconfiaba de sus habilidades para cletear, todo lo contrario, me encantaba eso de ella, pero uno nunca sabe en qué estado va la persona de al lado, en fin.

Ella me dijo que se iría lentito porque estaba cansada producto del laburo, yo como cada vez que iría a la casa, me entraba la alegría por estar un rato con ella, aunque sea un ratito. Mi guachita, mi compañera, pedaleó por última vez y nadie lo sabía.

Pasaron las horas hasta que la preocupación llegó a mí, no respondía mis mensajes y tampoco mis llamadas, hasta que vi una publicación en las redes sociales anunciando el accidente, donde dentro de la descripción aparecía su bicicleta.

Hoy vivo con ese vacío dentro de mí, los días son diferentes sin ella, sin esa luz espiritual que me llenaba por dentro. Mi amor, mi cómplice, mi enemiga, mi amiga y mi fiel compañera de vida.

A pesar de que todo ha cambiado tanto para la familia como para mí, tengo mucho por hacer, tengo mucho por lo que luchar, hacer justicia, apañar a su familia, quienes me acogieron desde el primer día de conocernos.

Continuar con el movimiento que a ella le impulsaba, que todos sepan lo hermosa que era, la energía que entregaba y la injusticia que se vive en Chile.

Porque en Chile se vive una inmensa injusticia y lamentablemente cuando a uno le toca vivirlo, es cuando se da cuenta de lo imbécil e inútil que es la “justicia” aquí.

Por ella y por quienes al igual que ella perdieron la vida de la misma manera, seguiremos en la lucha ¡Hasta vencer mi flaca, te lo juro, por ti y por mi madre, venceremos!!!”.

Si te gustó, compártelo.

(Visited 1.324 times, 2 visits today)
Close