Escrito por: 10:21 am Actualidad

Los protagonistas del reparto en tiempos de pandemia

Por Daniela Suau Contreras

Periodista, activista movilidad sustentable y feminista.

Fotos Víctor Rojas

Junto con todos los cambios que venimos viviendo en nuestras vidas desde el inicio de la crisis sanitaria provocada por el avance del Covid-19, como ver restringida nuestra movilidad habitual, acostumbrarse al teletrabajo y a tener reuniones virtuales, era cuestión de tiempo para que modificásemos también nuestra forma de consumir.

Es cierto, es momento de quedarse en casa, pero la realidad es que no podemos dejar de consumir del todo y pese a las medidas que han tomado supermercados y grandes tiendas, como extremar medidas de higiene en locales, restringir la cantidad de personas que ingresan y los horarios de atención, hay quienes optan por no exponerse.

Ante este escenario, para quienes tienen el privilegio de poder quedarse en sus casas –ciertamente la cuarentena no la viven igual todas las familias-, así como acceso a medios de pago digital e internet, hacer compras online se ha transformado en la nueva forma de consumir.

Pero junto con el aumento de la circulación viral, ha surgido una nueva preocupación, la cantidad de personas por las que pasan las compras antes de llegar a manos de su dueño, qué medidas sanitarias están tomando los centros de distribución y, más importante aún, qué instrucciones de higiene reciben los repartidores.

Conversamos con Paulina Sandoval y Raúl Escobar de En Cargo, emprendimiento de bicimensajería, quienes aseguran que sus repartidores se preocupan de mantener el distanciamiento social, andan con alcohol gel, mascarillas y tapabocas, se lavan las manos permanentemente y en cuanto llegan a sus casas, lavan la ropa utilizada durante el día.

Desde la llegada del Coronavirus e, incluso, antes de la cuarentena total en algunas comunas, nos cuentan que tuvieron un fuerte aumento de compras por parte de usuarios, principalmente de insumos básicos: “En una semana y media trabajamos lo mismo que en un mes. Salíamos a trabajar a las 09 de la mañana y regresábamos a las 09 de la noche”.

Paulina Sandoval, fundadora de En Cargo.

En el caso de la cooperativa de bicimensajería y educación, Pantera Courier, Susana León nos dice que ellos suspendieron las entregas express y sólo están trabajando con servicios programados, además de entregar sólo en lugares donde exista recepción. Su mayor preocupación ha sido entregarle información a sus bicimensajeros, reiterándoles permanentemente la importancia del lavado de manos, por eso cada uno anda con alcohol gel o jabón líquido para lavarse con el agua de la caramagiola.

Para servicios particulares, están operando con “protocolos de retiro que parten desde las personas que envían, a quienes se les solicita que envuelvan sus productos con manos higienizadas (agua y jabón, lavado de 30 segundos) antes de envolver productos, los cuales deben dejar en recepción sin contacto con nadie más. Luego, los bicimensajeros retiran y entregan al receptor sólo en recepción. Los pagos se realizan únicamente mediante transferencia”, señala Susana León.

En cuanto al distanciamiento social con clientes o proveedores, en En Cargo evitan los encuentros directos, dejando los paquetes en mesones de recepción o en las puertas de entrada, reduciendo la probabilidad de contacto. En su experiencia, en varios lugares donde reparten han visto que se han extremado medidas como limpieza de las superficies en conserjerías y hasta huinchas de aislamiento para evitar contacto con el personal que recibe.

Con los clientes de cargas masivas, Pantera Courier asegura que su protocolo es más estricto, ya que les solicitan que provean de alcohol gel a quienes realizarán las entregas, dado que se trata de volúmenes mayores, llegando a realizar hasta 50 envíos en un día.

Bici o moto

Un tema interesante de debate que ha surgido desde el aumento de la mensajería, ha sido la percepción errónea que algunas personas tienen respecto de los repartidores en bicicleta como foco de contagio. De En Cargo nos cuentan que aunque son pocos y aislados, hay casos en los que han llegado a sentir rechazo de clientes o recepcionistas, sólo por llegar en bicicleta. “Por ser de reparto y andar en bici nos miran como si estuviéramos contagiados”, cuenta Raúl Escobar.

Resulta anecdótico, porque si hacemos la distinción entre realizar repartos en bicicleta o en automóviles, la respuesta en términos espaciales es hasta obvia, ya que estos últimos tienen más zonas de contacto y superficies a limpiar en caso de que el conductor esté enfermo, por ejemplo, mientras que en la bicicleta esto se reduce notoriamente.

En Cargo en ruta hacia una entrega. En la foto Rodrigo Quiroz.

Sin embargo, entre una bicicleta y una moto no parecieran haber demasiadas diferencias a simple vista, pero conversando con Pantera Courier surge una arista relevante a considerar, a favor de la bicicleta, por supuesto. “Al depender de gasolina, el motociclista se enfrenta a otro escenario de interacción con personas, ya sea para la recarga o para una transacción monetaria, mientras que en la bicicleta no”, afirma Susana León.

Como profesa el nombre de este medio, lógicamente pensamos que siempre es mejor en bicicleta, porque no contamina, es más eficiente y se evitan atochamientos vehiculares, pero otro motivo por el que nos parece esencial preferir emprendimientos de bicimensajería, es porque permiten que proveedores locales y de menor escala puedan abastecer a sus clientes sin encarecer tanto sus costos, lo que en una época que está siendo muy dura económicamente para todos es elemental ¡Prefiere los repartos en bici!

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